Las altas temperaturas y el riesgo de incendios mantienen las alertas en Portugal
Lisboa, 8 jul (EFE).- Las altas temperaturas, que superarán los 40ºC en varios puntos del país, y el riesgo de incendios rurales mantienen activos este miércoles los avisos en Portugal, en su mayoría concentrados en las zonas fronterizas con España.
El Instituto Portugués del Mar y la Atmósfera (IPMA) mantiene el aviso naranja (el segundo de un total de tres) en los distritos de Braganza, Guarda, Castelo Branco, Portalegre, Évora, Beja y Faro, colindantes con las comunidades autónomas de Andalucía, Extremadura, Castilla y León y Galicia, por la «persistencia de valores extremadamente elevados, tanto de las máximas como de las mínimas».
Asimismo, permanecen en aviso amarillo (el nivel más bajo) por altas temperaturas las regiones de Setúbal, Lisboa, Santarém, Leiria, Viseu y Vila Real.
Entre las capitales de distrito, las mayores temperaturas se registrarán en Évora (41ºC), seguida de Beja (39ºC), Castelo Branco (39ºC) y Portalegre (38ºC).
Por otro lado, gran parte del territorio peninsular del país permanece en riesgo alto de incendio rural.
En concreto, cerca de un centenar municipios está en riesgo «máximo», en su mayoría concentrados en el noreste y interior.
Asimismo, permanece activo el estado de alerta en los distritos de Vila Real, Bragança, Guarda, Viseu, Castelo Branco, Beja, Santarém, Portalegre, Évora y Faro ante la persistencia de la ola de calor y las previsiones meteorológicas que incrementan el riesgo de incendios.
Está previsto que este estado de alerta, que implica un aumento de las operaciones de vigilancia, control y patrullas, entre otros factores, se mantenga en vigor hasta este jueves.
El Ejecutivo luso declaró inicialmente el estado de alerta el pasado jueves ante el aumento del peligro de incendio y un día después, el viernes, activó el mecanismo europeo de protección civil, así como los mecanismos bilaterales con España y Marruecos, para combatir el incendio en Vouzela, centro del país, que ha quemado más de 13.000 hectáreas y que fue controlado el domingo. EFE
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