Las fuerzas kurdas anuncian un acuerdo «global» con el gobierno sirio
El régimen sirio y los kurdos, que controlan una zona autónoma en el norte de Siria, anunciaron el viernes un acuerdo «global» por el cual las fuerzas y la administración kurdas se integrarán progresivamente en el Estado sirio.
Este acuerdo se produce después de que las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) sufrieron un importante revés ante el ejército sirio, al que tuvieron que ceder bajo presión militar amplias zonas del norte y noreste del país.
Según el acuerdo, las fuerzas de seguridad de Damasco se desplegarán en dos ciudades controladas por los kurdos, y las fuerzas kurdas permanecerán agrupadas en tres brigadas dentro del ejército sirio.
El pacto fue anunciado primero por las FDS, dominadas por los kurdos, y posteriormente por la cadena de televisión oficial siria.
Las FDS se retiraron hacia su bastión de Hasaké (noreste) y también controlan la zona de Kobané, más al oeste, separada territorialmente de la zona autónoma.
Las nuevas autoridades islamistas, que derrocaron en diciembre de 2024 a Bashar al Asad, poniendo fin a una larga guerra civil, están decididas a extender su autoridad sobre todo el territorio sirio.
Estados Unidos apoyó a las FDS en su lucha contra los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) y ahora respalda al gobierno del presidente Ahmed al Sharaa.
Según el enviado especial de Estados Unidos para Siria, Tom Barrack, el pacto es una «etapa histórica» en el camino del país hacia la reconciliación nacional, la unidad y la estabilidad.
El gobierno central sirio y las FDS habían prorrogado el 24 de enero un alto el fuego por 15 días y continuaban sus conversaciones sobre la integración de las fuerzas y la administración kurdas en el Estado.
Según el texto del acuerdo, «las fuerzas dependientes del Ministerio del Interior entrarán en el centro de las ciudades de Hasaké y Qamishli», dos bastiones kurdos.
Elham Ahmed, una alta dirigente de la administración autónoma, expresó en la red X su «profunda gratitud a los mediadores», en particular «a Estados Unidos y Francia, que realizaron esfuerzos considerables» para alcanzar este acuerdo.
El pacto supone un revés para las esperanzas de autonomía de los kurdos, que habían establecido una zona autónoma en el norte y noreste durante la guerra civil (2011-2024).
Los kurdos son un pueblo sin Estado propio, que vive en territorios de Siria, Turquía, Irak e Irán.
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