Lecornu multiplica las concesiones a los socialistas para sacar adelante los presupuestos
París, 16 ene (EFE).- El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, anunció este viernes una salva de concesiones a los socialistas para poder sacar adelante los presupuestos de 2026 y escapar de una moción de censura con la que le amenaza la oposición.
En una alocución a la nación, el jefe del Gobierno acusó a la extrema derecha y a la izquierdista La Francia Insumisa (LFI) de haber boicoteado las negociaciones parlamentarias para adoptar las cuentas para este año, por lo que las dio por terminadas, aunque aseguró que mantiene la línea de diálogo con el resto de los grupos.
Pero se comprometió a sacar adelante las cuentas del país, sin precisar si lo hará sin voto parlamentario o por decreto, opciones que le exponen a una moción de censura, por lo que tendrá que convencer a socialistas y a la derecha moderada de que no la apoyen para mantenerse en el cargo y evitar un adelanto electoral.
El jefe del Gobierno reiteró que el país cumplirá con Bruselas el compromiso de mantener el déficit público por debajo del 5 %, tras haberse situado en el 5,4 % en 2024.
Lecornu aseguró que presentará «un presupuesto mejor» que el proyecto inicial y que buscará así una mayoría que evite la moción de censura.
En su discurso envió mensajes a ambos campos, aunque fueron más las concesiones sociales, destinadas a convencer a la izquierda, a quien prometió medidas en favor del poder adquisitivo de los más modestos, como la congelación del impuesto sobre la renta, la reforma de las ayudas sociales, el mantenimiento del subsidio de desempleo y la mejora de las becas de estudiantes.
Además, prometió 400 millones de euros para la construcción de viviendas y afrontar así los problemas que atraviesa el país en ese terreno.
El jefe del Ejecutivo también hizo promesas a los conservadores, como la reducción del gasto del Estado que, dijo, «por vez primera será menor que el del año anterior», mantener los compromisos adquiridos con los agricultores y renunciar a las subidas de impuestos a los particulares.
No hizo referencia a los impuestos de las empresas, uno de los principales puntos de discrepancia entre los socialistas, que piden subirlos, y conservadores, contrarios a ello.
Solo subirá el gasto en defensa, «porque la situación internacional lo exige»; interior, «para luchar contra la inseguridad y el narcotráfico», educación, transición ecológica y ultramar.
El resto de los ministerios tendrán que recortar su tren de vida al igual que las colectividades locales, a quienes en un año de elecciones municipales les impondrá una rebaja «razonable».
Resta por ver si estas propuestas convencen a socialistas y conservadores de mantener al Gobierno y evitar un adelanto electoral que exigen la extrema derecha y LFI. EFE
lmpg/cat/psh