Los afganos arriesgan la vida votando en elecciones aplazadas de Kandahar
Los afganos arriesgan la vida votando este sábado en las legislativas en la sureña provincia de Kandahar, donde las elecciones fueron aplazadas una semana respecto al resto del país después de que los talibanes asesinaran a un jefe policial.
Las autoridades reforzaron las medidas de seguridad en esta provincia, la más grande del país y cuna del movimiento insurgente, con el corte de carreteras, constató la AFP.
«Queremos votar y lo haremos aunque tengamos que arriesgar la vida», dijo a la AFP Samiulá, un votante de la ciudad de Kandahar.
A primeras horas se formaban largas filas delante de los centros de voto que abrieron con dos horas de retraso. El caos de la semana pasada en el resto del país parecía repetirse pese a las críticas de los últimos días a la Comisión Electoral Independiente (CEI), que organiza los comicios.
La ausencia de asesores, de listas electorales, de dispositivos biométricos o de personal provocó hace una semana largas filas de espera en el país y obligó a aplazar el voto un día en más de 250 colegios electorales.
Alrededor de 300 personas murieron o resultaron heridas en ataques el sábado pasado, según un recuento de la AFP. Un balance cuatro veces superior al comunicado por las autoridades afganas, sospechosas de ocultarlo para no espantar a los electores.
En Kandahar, el 18 de octubre, el jefe provincial de la policía Abdul Raziq, considerado una figura esencial en la lucha contra los talibanes en la provincia, fue asesinado, tras lo cual las autoridades postergaron una semana los comicios.
El jefe de los servicios secretos de la provincia y un periodista de la televisión afgana también murieron en el ataque de un talibán «infiltrado» que había sido contratado como guardaespaldas del gobernador provincial. Trece personas resultaron heridas, entre ellas un general de brigada estadounidense.