Los beduinos de una aldea de Cisjordania se oponen a su traslado a una zona urbana
Jerusalén, 20 may (EFE).- Un total de 208 personas, entre residentes de la aldea beduina de Khan al Ahmar y de la aledaña de Arab al Jahalin (ambas en Cisjordania, muy próximas a Jerusalén), han apelado contra el plan con el que Israel pretende demoler la primera de ellas y trasladar a su habitantes a un barrio periférico urbano, denunció este miércoles la ONG Bimkom.
«Mientras (Israel) impulsa la demolición de Khan al Ahmar, avanza un plan paralelo para concentrar y urbanizar por la fuerza a las comunidades beduinas de la zona», denuncia en un comunicado el arquitecto Alon Cohen-Lifshitz, miembro de esta ONG que trabaja para fortalecer la democracia y los derechos humanos en el ámbito de la planificación territorial.
La apelación, presentada ante el Subcomité de Objeciones de la Oficina de Planificación del Distrito para Judea y Samaria (nombre con el que la derecha nacionalista israelí se refiere a Cisjordania), denuncia que se trata de un traslado «forzoso» de las comunidades beduinas rurales -cuyo sustento depende del pastoreo y del acceso al campo- a un «entorno urbano denso, incompatible con su modo de vida».
El recurso llega después de que ayer el ministro de Finanzas israelí, el ultranacionalista Bezalel Smotrich, firmó una orden para el desalojo lo antes posible de Khan al Ahmar, a modo de represalia tras anunciar que había sido informado de que la Fiscalía de la Corte Penal Internacional (CPI) había solicitado una orden de arresto contra él, algo que dicha instancia judicial no ha confirmado.
Según el recurso, el plan —que abarca unos 17.000 metros cuadrados y prevé una capacidad estimada de unas 480 viviendas— busca concentrar a las comunidades beduinas en un nuevo barrio urbano adyacente a la aldea de Arab al-Jahalin, situada en territorio de Cisjordania y a cinco kilómetros al sureste de Jerusalén.
Pese a que las autoridades israelíes no señalan a qué población se destinarán esas viviendas, los objetores argumentan que está diseñado para vaciar este área de las comunidades beduinas asentadas allí desde los años cincuenta.
La aldea de Khan al Ahmar, situada muy cerca de la carretera 1 junto al asentamiento de Kfar Adumim, representa un símbolo internacional contra la desposesión a la que Israel somete a los palestinos, sobre todo, en el Área C de Cisjordania: el 60 % del territorio que permanece bajo control israelí total tras los Acuerdos de Oslo.
Ya en mayo de 2018, el Tribunal Supremo israelí ratificó que todas las construcciones de esta aldea eran «ilegales» y argumentó que habían sido erigidas sin el permiso de edificación israelí necesario. Diez días después de ese fallo, las autoridades israelíes aprobaron la construcción de 92 nuevas unidades de viviendas y una institución educativa en el asentamiento de Kfar Adummim.
Hasta ahora, la presión internacional así como las pasadas visitas en señal de apoyo de embajadores, políticos y representantes de la Unión Europea (UE) -que apoyaron la construcción aquí de una escuela- había paralizado su desalojo forzoso. EFE
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