Los cancilleres del G7 abordarán las principales crisis globales en su reunión en Francia
París, 23 mar (EFE).- Los ministros de Asuntos Exteriores del G7 centrarán su agenda en las principales crisis internacionales, entre ellas las guerras en Irán y Ucrania, durante su reunión de este jueves y viernes en la abadía de Vaux-de-Cernay, a las afueras de París, en el marco de la presidencia francesa del grupo.
Uno de los ejes centrales del encuentro será Oriente Medio, con una sesión dedicada tanto a Irán como a la evolución de la crisis regional, con la vista puesta en la seguridad de las rutas marítimas y comerciales, así como en la protección de estructuras, informaron este lunes fuentes diplomáticas francesas.
Subrayaron que el contenido de este debate programado para el viernes dependerá en gran medida de la evolución de la situación sobre el terreno en los próximos días, y en el se espera la participación del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien no asistirá a la primera jornada.
La agenda también estará dominada por la guerra en Ucrania, que contará con una sesión específica dedicada a reforzar la coordinación del apoyo a Kiev, en especial en cuestiones energéticas, capacidades de defensa y nuevas formas de presión sobre Rusia, así como los esfuerzos de reconstrucción, en presencia del ministro de Exteriores ucraniano y representantes de instituciones financieras.
Además, los ministros examinarán otros focos de tensión global en una sesión sobre paz y seguridad, situados en Sudán, Haití, Venezuela, Cuba y la región indo-pacífica.
Estas discusiones en el marco de las deliberaciones del G7 buscan intercambios «francos y en profundidad» sobre conflictos que, según las fuentes, «ya no se suceden, sino que se acumulan», reflejando un contexto internacional cada vez más «volátil».
Resultados concretos
Junto a estos asuntos, la presidencia francesa del G7 ha querido estructurar la reunión en torno a tres grandes bloques temáticos orientados a la búsqueda de resultados concretos.
El primero se refiere a la reforma de la gobernanza global, y se debatirán propuestas para adaptar y revitalizar las operaciones de mantenimiento de la paz de Naciones Unidas (ONU), en un contexto de cuestionamiento de este instrumento.
Asimismo, se planteará la necesidad de mejorar la eficiencia de la ayuda humanitaria mediante la racionalización de la cadena logística, con el objetivo de reducir costes y aumentar el impacto sobre el terreno especialmente en materia de seguridad alimentaria.
El segundo eje se centrará en la reconstrucción y estabilización de regiones afectadas por conflictos. Entre los proyectos que se discutirán figura la movilización internacional para la restauración del sarcófago de Chernóbil, dañado en 2025, así como iniciativas de integración económica regional en Oriente Medio.
También se abordará la lucha contra al comercio ilegal de una droga sintética conocida como captagon en Oriente Medio, con vistas a organizar una conferencia internacional que movilice a actores regionales y multilaterales frente a este fenómeno.
El tercer bloque estará dedicado a las amenazas transversales y a las cuestiones de soberanía, en el que los cancilleres examinarán iniciativas para reforzar la lucha contra el narcotráfico, incluyendo la creación de redes de cooperación entre puertos y el intercambio de buenas prácticas, esperando que este proyecto esté finalizado para otra ministerial prevista en noviembre en Marsella.
Asimismo, se discutirá el impulso a una conferencia internacional sobre cómo frenar la financiación del terrorismo, prevista en París en mayo, con el objetivo de reforzar la movilización internacional en este ámbito.
Las cuestiones relativas al acceso y suministro de minerales críticos, consideradas estratégicas en el actual contexto geopolítico, también formarán parte de los debates.
La reunión combinará formatos restringidos del G7 con sesiones ampliadas a países invitados como Brasil, India, Corea del Sur y Arabia Saudí, con el objetivo de reforzar el diálogo con actores clave más allá del G7.
Según las fuentes, no está prevista la adopción de un comunicado conjunto, a fin de favorecer intercambios más informales, aunque la presidencia francesa publicará una declaración final.
La reunión servirá además como preparación para la cumbre de líderes del G7 prevista en junio en Evian (este). EFE
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