Los dos candidatos en las presidenciales en Madagascar defienden su victoria
Los dos finalistas de la elección presidencial en Madagascar, Marc Ravalomanana y Andry Rajoelina, se mostraron este miércoles convencidos ante sus partidarios de haber resultado vencedores, apenas unas horas después del cierre de los colegios electorales.
«El cambio llega mañana y ya desde hoy pueden decir que ‘Dada’ [‘Papá’, su apodo en malgache] fue electo», declaró Ravalomanana desde su cuartel general. «Pase lo que pase solo importa una cosa, ¡vamos a obtener la victoria!».
Su rival siguió el ejemplo poco después. «El número 13 [su número en la lista de candidatos] es el que lidera en todo Madagascar», aseguró Rajoelina. «Estoy convencido de haber logrado la victoria, pero esperaremos los resultados oficiales».
Los electores de Madagascar votaron este miércoles para mediar en el duelo entre estos dos expresidentes y pesos pesados del tablero político local, determinados a recuperar el poder.
La rivalidad y la enemistad entre los dos ex jefes de Estado hacen temer fuertes tensiones cuando se anuncien los resultados, en un país acostumbrado a las crisis políticas desde su independencia de Francia en 1960.
Al término de una jornada de votación sin mayores incidentes, el recuento de votos comenzó en un clima de tensión en esta isla del Índico, en el sureste de África.
Según los analistas, se prevé un resultado ajustado.
En la primera vuelta, el 7 de noviembre, Andry Rajoelina, un expublicista de 44 años, quedó en primera posición con 39,23% de los votos. Marc Ravalomanana, de 69 años, que hizo fortuna dirigiendo un grupo de productos lácteos, le pisó los talones con un 35,35% de apoyos.
– Rencores –
En las dos últimas semanas, los dos hombres dieron rienda suelta a sus numerosos rencores personales, nacidos de la crisis de 2009.
Elegido presidente en 2002, Ravalomanana se vio obligado a dimitir siete años más tarde a causa de una violenta ola de manifestaciones que contaba con el apoyo de Rajoelina.
Entonces, Rajoelina, que ejercía como alcalde de Antananarivo, fue elegido por el ejército para presidir el país durante un periodo de transición.
En las presidenciales de 2013 se prohibió a ambos rivales presentarse, en el marco de un acuerdo de salida de crisis respaldado por la comunidad internacional.
Para unir a los indecisos y a los abstencionistas, Rajoelina y Ravalomanana no escatimaron en medios, al parecer ilimitados, ni en acusaciones.
Durante el segundo debate televisado, el domingo, Ravalomanana acusó a su rival de preparar un fraude electoral, advirtiendo de la circulación de «carnés de identidad falsos y tarjetas electorales falsas».
El miércoles aseguró que no aceptaría «nunca» los resultados «si hay fraude».
Tan pronto como cerraron los colegios electorales, el bando de Rajoelina respondió denunciando «numerosas manipulaciones, actos de corrupción e intento de desvío de votos de los partidarios del candidato 25».
– Desafíos –
Para muchos observadores, este rifirrafe hace presagiar fuertes tensiones con la proclamación de los primeros resultados, anunciados por la comisión electoral (Ceni) después de Navidad.
«Los resultados podrían ser muy ajustados y, en este contexto, incluso mínimas irregularidades podrían llevar a uno u otro candidato a impugnarlos», predijo Marcus Schneider, analista en la fundación alemana Friedrich Ebert.
Según el exministro de Educación malgache y candidato en la primera vuelta Paul Rabary, ninguno contempla una derrota.
«Para Marc Ravalomanana, es una cuestión de vida o muerte. Su grupo no puede sobrevivir si él no recupera el poder», resumió. «En cuanto a Andry Rajoelina, su historia personal está salpicada por el golpe de Estado. Debe ganar para lavar su honor», indicó.
El primer ministro en ejercicio Christian Ntsay apeló a la razón de los dos candidatos. «Estoy seguro que sabrán tranquilizar a sus partidarios […], el país no merece más agitación», consideró.
Este duelo, extremadamente personalizado, dejó en un segundo plano los problemas del país, uno de los más pobres de África.
Escasez patente de infraestructuras, corrupción, inseguridad, pobreza… Madagascar y sus 25 millones de habitantes sufren todo tipo de problemas. Además, al ser víctima del cambio climático, la punta sur de la isla sufre desde hace años una sequía que pone en peligro a su población.