Los padres de Diego Bello acuden al juicio en Manila por el asesinato del español
(Actualiza con declaraciones del abogado español)
Bangkok, 16 (EFE).- Los padres del joven español Diego Bello, quien falleció en Filipinas en 2020 en el marco de una supuesta operación antidrogas durante el mandato del expresidente Rodrigo Duterte, acudieron este viernes al tribunal de Manila que juzga a tres policías acusados de matarlo a tiros.
Alberto Bello y Pilar Lafuente participaron en la sesión de este viernes en un juzgado de la capital filipina, en la que compareció la madre de Diego Bello, respondiendo a preguntas con base en una declaración jurada presentada el pasado día 9 de enero ante las autoridades del país asiático.
«Fue muy bien. Iba todo preparado y orquestado para que Pilar contase, para que sacase a relucir las amenazas (del entonces gobernador de la vecina provincia de Camarines del Sur) de (Migz) Villafuerte», afirma a EFE desde Manila Guillermo Mosquera, abogado de la familia española.
Lafuente explicó en el tribunal que, tal y como le contó su hijo antes de morir, Villafuerte «lo había amenazado una vez con una pistola sobre la mesa y otra amenaza directa de muerte», apunta Mosquera.
Las amenazas de Villafuerte, miembro de la Cámara de Representantes de Filipinas y parte de una poderosa dinastía política filipina, habían sido ya documentadas en el proceso, sin que se hayan revelado los posibles motivos.
Bello, de entonces 32 años, murió tiroteado el 8 de enero de 2020 en la turística isla de Siargao (sureste de Filipinas), en una supuesta operación policial antinarcóticos en el marco de la guerra contra las drogas lanzada por Duterte durante su mandato, entre 2016 y 2022, ahora detenido y a la espera de juicio en la Corte Penal Internacional de La Haya.
Nacido en La Coruña (noroeste de España) en 1987, Bello llegó en 2017 a Siargao, en la región meridional filipina de Mindanao, y decidió quedarse para construir una vida en torno al surf, la naturaleza y la diversión que ofrece esta isla tropical en plena explosión turística.
El español regentaba una discoteca, La Santa, y una tienda de ropa. La pareja de Villafuerte, la Miss Universo Filipinas Rachel Peters, regentaba también un negocio en Siargao.
Los agentes acusaron al español de ser un «narcotraficante de alto valor», y alegaron que diseñaron una operación para detenerlo que acabó con un tiroteo después de que supuestamente se resistiera y disparara contra los oficiales.
Sin embargo, un informe acusatorio de la Oficina Nacional de Inteligencia filipina (NBI, por sus siglas en inglés) desdeñó la versión oficial y acusó en 2022 a tres agentes policiales de asesinato.
Los acusados son el capitán Vicente Panuelos y los sargentos Ronel Azarcón Pazos y Nido Boy Esmeralda. El pasado mayo el Tribunal de Primera Instancia Regional de Filipinas les denegó la libertad bajo fianza porque «la evidencia de culpabilidad es sólida».
En la sesión de este viernes finalmente no se abordó la cuestión indemnizatoria, en caso de que sean condenados, y, según Mosquera, la jueza encargada del caso urgió a que el proceso «no se retrase más».
A partir de ahora, se convocará a dos testigos por cada sesión bimensual, según el letrado español, sin especificarse cuántos quedan por convocar.
Los acusados podrían enfrentarse a una pena máxima de cadena perpetua de ser hallados culpables, indicó Mosquera, que aseguró que los padres de Bello y él volverán a Manila «una o dos veces más, seguro», hasta que concluya el proceso. EFE
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