Los socialdemócratas abandonan el Gobierno en Groenlandia, que mantiene la mayoría
Copenhague, 13 mar (EFE).- El socialdemócrata Siumut ha abandonado la coalición de Gobierno en Groenlandia, que mantiene no obstante la mayoría en el Parlamento, informó este viernes Jens-Frederik Nielsen, presidente de este territorio autónomo danés que ha sido objeto de interés de Estados Unidos en los últimos meses.
«La presidenta del Siumut me ha comunicado hoy que ya no quiere formar parte de la coalición. Es su decisión y la respeto. Pero también quiero ser honesto y decir que estoy decepcionado», escribió en su cuenta en Facebook Nielsen.
El presidente groenlandés recordó que la isla ártica ha estado sometido a una gran «presión» en medio de una situación geopolítica «grave», de ahí que decidiera formar la coalición de gobierno más amplia posible, con cuatro de las cinco fuerzas políticas presentes en el Parlamento y tres cuartas partes de los escaños.
El Ejecutivo encabezado por el liberal Nielsen y su partido Demokraatit, ganador de los comicios de hace un año, incluye ahora a dos partidos más, el IA y el Atassut, y controla 19 de los 31 escaños, mientras que fuera quedan el Siumut, con cuatro, y con ocho, el Naleraq, que representa al independentismo más radical.
«Lamento que el Siumut no quiera formar parte de esta unión, pero es importante dejar claro que la coalición y el Gobierno siguen con su trabajo. Tenemos la responsabilidad de asegurar que nuestro país es dirigido de forma tranquila y responsable en la situación en la que estamos», dijo.
La presidenta del Siumut, Aleqa Hammond, había amenazado hace unos días con romper la coalición en protesta porque dos ministros se han presentado a las elecciones legislativas danesas, que se celebran el próximo día 24, aunque no hay ninguna regla que lo prohíba.
Groenlandia y las Islas Feroe, el otro territorio autónomo danés, tienen cada uno dos diputados en el Parlamento de Dinamarca.
Las reiteradas declaraciones en el último año del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, acerca de que su país necesita esa isla ártica por motivos de seguridad nacional han situado al reino danés bajo una presión inusitada.
El anuncio a finales del mes pasado de un preacuerdo con la OTAN para reforzar la seguridad en el Ártico y el inicio de las reuniones del grupo de trabajo de alto nivel consensuado entre EE.UU., Dinamarca y Groenlandia han rebajado la tensión.
Tanto Copenhague como Nuuk han resaltado, no obstante, que en las negociaciones se deben respetar las líneas rojas de la integridad territorial, la soberanía y el derecho de autodeterminación de los groenlandeses. EFE
alc/cph/psh