The Swiss voice in the world since 1935

Los sursudaneses imploran ayuda anegados por las aguas y en la miseria

Un niño al lado de papeles mojados por las inundaciones y puestos a secar a lo largo de una carretera cerca de Juba, el 28 de septiembre de 2021 afp_tickers

En la localidad de Kenworjik, las crecientes inundaciones que han obligado a decenas de miles de habitantes de Sudán del Sur a abandonar sus hogares lo han destrozado todo: cosechas, casas, ganado, libros de texto, sumiendo a la población en la absoluta miseria.

A solo 16 km de la capital, Juba, los habitantes de Kworjik están cercados por las aguas y buscan cómo alimentar a sus hijos y un lugar seguro para dormir.

«Hay mucha agua», afirma suspirando y conmocionada Sabina Nene. «La lluvia llegó y quedamos inundados», declara esta viuda de 30 años, que trata de secar algunos granos para preparar algo de comer para sus cuatro hijos.

Como miles de otros campesinos atrapados por las lluvias en Kworjik, ella usa el agua de la crecida para cubrir las necesidades de su familia, especialmente para beber y cocinar. Por ahora los riesgos para la salud no es lo que más le preocupa.

«Queremos carpas, es la primera de las cosas que necesitamos. Queremos también mosquiteros porque hay muchos mosquitos», dice, y agrega: «Y comida».

Al menos 9.000 habitantes de Kworjik se vieron afectados por las inundaciones, calcula un alto cargo municipal, James Subek Pitia.

Es solo una fracción de los 426.000 damnificados por esta catástrofe que azota al país en los últimos meses, según la Agencia de intervención de emergencia de Naciones Unidas.

Los rescatistas recurrieron a canoas para llegar hasta las poblaciones aisladas, indicó la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de los Asuntos Humanitarios (OCHA) la semana pasada, advirtiendo de que se esperan más lluvias abundantes para octubre.

– Campamentos improvisados –

Algunas familias de Kworjik pudieron llegar a Juba, dice a la AFP un habitante, Albert Alsayo Laku. Otros se refugiaron en iglesias o en edificios en construcción que resistieron al diluvio.

Pero la mayoría se quedó en campamentos improvisados a lo largo de la carretera que va de Kworjik a la capital, con los pocos bienes que pudieron sacar de sus chozas destruidas.

«Queremos que el gobierno nos ayude y nos lleve a otro lado», dice Laku, padre de once hijos.

El año pasado, inundaciones récord afectaron a unas 700.000 personas en el país más joven del mundo, independiente desde 2011.

De ellas, 100.000 no han podido regresar a sus lugares de origen, según OCHA.

La violencia intercomunitaria que se libra en el país complica también la tarea del personal humanitario, especialmente en el estado de Warrap (noroeste), donde los equipos de la ONU afirman que tienen grandes dificultades para llevar ayuda a unas 25.000 personas.

La falta de dinero agrava la situación.

El mes pasado, OCHA alertó de dificultades financieras y afirmó que solo recibió 54% de los 1.700 millones de dólares (1.450 millones de euros) necesarios para financiar programas en el país.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de Naciones Unidas anunció a mediados de septiembre que se vio obligado a suspender la ayuda alimentaria a 100.000 personas, por carencia de fondos.

Más del 82% de los 11 millones de habitantes de Sudán del Sur viven bajo el umbral de la pobreza, según el Banco Mundial, y 60% de su población sufre hambre debido a los conflictos, sequías e inundaciones.

Los preferidos del público

Los más discutidos

SWI swissinfo.ch - Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR

SWI swissinfo.ch - Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR