Lula y Paz estrechan la colaboración de Brasil y Bolivia al margen de la ideología
Brasilia, 16 mar (EFE).- Los presidentes de Brasil y Bolivia, Luiz Inácio Lula da Silva y Rodrigo Paz, acordaron este lunes estrechar las relaciones económicas de ambos países dejando al margen las diferencias ideológicas, en la primera visita oficial a Brasilia del gobernante del país andino.
Los mandatarios de los ambos países suramericanos firmaron dos acuerdos económicos, en áreas como interconexión eléctrica y turismo, y otro centrado en la cooperación contra el crimen organizado transfronterizo.
Tanto Lula, de tendencia progresista, como Paz, de centroderecha, coincidieron en que la integración regional debe centrarse en los intereses económicos y no políticos.
«La política de ideología no da de comer. Lo que da alimentos es producir y crecer», dijo Paz, invitando a su país vecino a colaborar con Bolivia para impulsar su desarrollo económico.
En la misma línea, Lula recalcó que la integración regional «no es proyecto ideológico, sino una necesidad histórica», y subrayó que el hecho de que ningún país que se mantenga aislado prosperará en un mundo «cada vez más competitivo».
El acuerdo económico más importante firmado en la visita prevé la conexión eléctrica entre las regiones de Santa Cruz, en Bolivia, y Mato Grosso do Sul, en Brasil, por medio de la construcción de una línea de transmisión de 500 kilovatios.
Esa línea permitirá tanto a Brasil como a Bolivia la venta de excedentes de producción eléctrica al país vecino, con una capacidad aproximada de 420 megavatios.
Un segundo acuerdo prevé la colaboración de ambos Gobiernos para impulsar el flujo de turistas entre los dos países, para llevar a los brasileños a la Copacabana boliviana, a orillas del lago Titicaca, y a los bolivianos a la playa de Copacabana en Río de Janeiro, según expresaron ambos presidentes.
También en materia económica, Lula y Paz conversaron sobre las obras en curso para mejorar la integración por carretera entre ambos países, proyectos con miras a ofrecer a Brasil de una salida al océano Pacífico, así como para incrementar los flujos de comercio bilaterales.
Al margen de la economía, se firmó un acuerdo que prevé el estrechamiento de la cooperación para el combate al crimen organizado, con especial énfasis en el tráfico de personas, narcotráfico, lavado de dinero, minería ilegal, tráfico de armas, delitos cibernéticos y ambientales.
La cooperación abarca el intercambio de información e inteligencia en el combate a las bandas y la colaboración policial para detener a sospechosos.
El acuerdo toma mayor relevancia en momentos en los que el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho, las mayores bandas narcotraficantes de Brasil, están en pleno crecimiento y en expansión en Suramérica. EFE
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