Marín, la profesora evangélica antiabortista que liderará el Ministerio de Mujer de Kast
Santiago de Chile, 23 ene (EFE).- La elección de la secretaria general del ultraconservador Partido Social Cristiano, Judith Marín, como ministra de la Mujer y Equidad de Género del futuro gobierno ultraderechista de José Antonio Kast ha levantado duras críticas del oficialismo y del movimiento feminista chileno.
Marín que con 30 años será la ministra más joven del nuevo gabinete, es conocida por su beligerante posición contra el aborto y los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.
Uno de los momentos más recordados en medios y redes sociales en las últimas horas ha sido su desalojo del Congreso de los Diputados por parte de la policía, junto a un grupo de manifestantes evangélicos, en 2017, durante una protesta contra la tramitación del proyecto de despenalización del aborto en tres causales, que finalmente se aprobó y hoy es la ley vigente en el país.
En los vídeos se la puede observar sujetando una pancarta que dice «Vuélvete a Cristo» y caminando con una policía que la sujeta por el brazo para evacuarla del edificio.
Profesora de Castellano y de Filosofía y líder de grupos evangélicos desde la universidad, en entrevistas y ante la prensa se ha presentado como «una mujer de fe», «cristiana» y «defensora de la vida desde la concepción hasta la muerte natural”.
Aunque una de las primeras en desearle «éxito en su gestión» fue la actual ministra de la cartera, Antonia Orellana, quien le brindó «toda la colaboración para hacer un traspaso ordenado», parlamentarias del oficialismo reprocharon con dureza la elección de la profesora evangélica.
«Es tremendamente preocupante que se ponga a la cabeza de un Ministerio a alguien que no cree en que las mujeres necesitan tener políticas públicas especiales y específicas», señaló la senadora comunista Claudia Pascual, primera ministra de la Mujer en Chile, cuando se creó el cargo en 2016.
La diputada socialista Daniella Cicardini lamentó que la futura titular de la cartera «relativice» los derechos de las mujeres, «tenga una visión conservadora» y «rechace el aborto».
Las organizaciones feministas también hicieron públicos sus reparos: «Judith Marín representa un retroceso para los derechos de las mujeres y de las infancias», señaló a EFE la portavoz de la Coordinadora 8M, Fernanda Cavada, quien alertó que «la vida de las niñas, mujeres y disidencias no pueden estar en manos de fundamentalistas religiosos».
Por su parte, desde la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres, Priscila González apuntó a EFE que Marín es «una persona abocada al lobby religioso» y que su trayectoria «va en contra de los derechos de las mujeres y de las diversidades sexuales».
Otra de las grandes críticas de las agrupaciones feministas son las declaraciones que la futura autoridad dio a una radio local durante la campaña en las que se mostró abierta a eliminar el ministerio de la Mujer, o a «fusionarlo» con otro.
«Una ministra que, por sus propias convicciones personales, cuestiona si la cartera que liderará debe existir es evidentemente una provocación innecesaria», lamentó a EFE la presidenta de la Asociación de Abogadas Feministas (Abofem), Bárbara Sepúlveda.
Para Paola Palacios, del colectivo Negrocéntricas, la elección de Marín es «una alerta» para el movimiento feminista pues «defiende una interpretación liberal y dogmática de textos sagrados que rechaza la modernidad, la pluralidad e incluso la ciencia».
Tras el aluvión de críticas, varias mujeres de la oposición, entre ellas Ruth Hurtado, secretaria general del partido fundado y liderado por Kast (Partido Republicano) defendió a la futura autoridad «de quienes han tratado de denostar su imagen como mujer y como cristiana” y le brindó su apoyo.
Durante toda la campaña, Kast evitó a toda costa hablar en público de sus convicciones ultraconservadoras y dejó atrás propuestas de anteriores que le recortaron votos en el pasado (elecciones 2017 y 2021), como prohibir el aborto en tres causales o eliminar el Ministerio de la Mujer.
A diferencia del progresista Gabriel Boric, que incorporó a la ministra Orellana al comité político, núcleo duro del Ejecutivo, Kast volverá al modelo instalado históricamente y excluirá a Marín de ese espacio estratégico.
El futuro gobierno de Kast se instalará el 11 de marzo y estará compuesto por 13 hombres y 11 mujeres. EFE
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