Miles de trabajadores inmigrantes inician huelga en un importante frigorífico en EE.UU.
Denver (EE.UU.), 16 mar (EFE).- Miles de trabajadores del frigorífico JBS, en Colorado, comenzaron este lunes una huelga en rechazo a la falta de un nuevo contrato salarial y la prohibición de afiliarse a un sindicato, interrumpiendo así el procesamiento de carne en una de las principales plantas cárnicas de Estados Unidos.
JBS es una de las principales empresas del sector en el mundo y su establecimiento en Greeley, en el norte de Colorado, es el mayor frigorífico en la región, con unos 3.800 empleados, la mayoría (hasta un 90%) inmigrantes de origen latino o africano.
Se trata de la primera huelga en un frigorífico de esta importancia desde 1985, cuando hubo una similar en Hormel Foods (Minnesota).
Los trabajadores anunciaron este lunes la huelga por tiempo indefinido tras el fracaso la noche previa de las negociaciones para la renovación del contrato salarial que comenzaron hace ocho meses.
«Trabajamos en una empresa donde el trabajo es muy duro, acelerado y peligroso. La seguridad es muy importante», declaró este lunes en rueda de prensa Leticia Avalos, de la junta directiva del Local 7 del Sindicato Unido de Trabajadores de Alimentos y Comercios (UFCW).
Los trabajadores del frigorífico, que hace 20 años fue escenario de la mayor redada de inmigración en la historia de Colorado, han pedido mejores condiciones laborales y la posibilidad de afiliación a ese sindicato. La dirigente sindical sostuvo que la empresa no les provee ni condiciones seguras ni equipo de protección personal.
Por su parte, JBS señaló que la oferta salarial que presentaron «es sólida, justa y coherente con el histórico contrato nacional alcanzado en 2025 en colaboración con UFCW International».
A la vez, la multinacional consideró en un comunicado que «UFCW Local 7 se ha negado a permitir que los miembros del equipo voten sobre esta oferta».
Como respuesta, Kim Cordova, presidenta de UFCW Local 7, justificó esa decisión indicando que «la planta ha aumentado la velocidad de la línea de producción» de 390 a 420 animales por hora y que los trabajadores deben pagar por su propio equipo de protección, «cuyo costo puede ascender a cientos de dólares».
En los últimos años el sindicato ha presentado varias quejas formales ante la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB), alegando represalias y cambios en los términos y condiciones de empleo por parte de JBS. EFE
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