Países del golfo Pérsico piden a la ONU que adopte una postura «firme» ante Irán
El Cairo, 9 jul (EFE).- Los países miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) hicieron este jueves un llamamiento a la comunidad internacional, en especial al Consejo de Seguridad de la ONU, para que adopte una postura «firme» ante los ataques de Irán contra algunos de las naciones de esta región y contra buques en el estrecho de Ormuz.
Los países del CCG -Arabia Saudí, Omán, Kuwait, Baréin, Emiratos Árabes Unidos y Catar- pidieron que condenen estos ataques, cumplan con sus responsabilidades y adopten «una postura firme para garantizar el tránsito seguro por las vías marítimas internacionales y la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz sin restricciones ni imposición de tasas de tránsito o servicio», según un comunicado de la entidad.
Los seis países responsabilizaron a Irán por estas acciones y «sus repercusiones» e hicieron hincapié en que «la continuación de estos actos hostiles y comportamientos desestabilizadores socavan la paz y la seguridad regionales e internacionales, amenazan la seguridad de la navegación internacional y exponen la estabilidad de los mercados energéticos y la economía mundial a graves riesgos».
Asimismo, reafirmaron su plena solidaridad con Kuwait y Baréin -ambos países atacados por Irán en estos dos últimos días- y su «compromiso de actuar unidos para contrarrestar estos ataques», al subrayar que «la seguridad de los Estados del CCG es indivisible y que cualquier ataque contra un Estado miembro se considera un ataque directo contra todos los Estados del CCG».
La nueva ofensiva contra países árabes -en la que hoy también ha sido atacada Jordania- que albergan bases estadounidenses se produce en medio de una nueva escalada en Oriente Medio, desencadenada un día después de que el presidente Donald Trump diera por terminada la tregua con Irán.
La República Islámica justificó la operación como una respuesta al «incumplimiento de las promesas y las recientes agresiones» de EE. UU, y advirtió que si se repiten las acciones militares norteamericanas extenderá sus «contundentes respuestas» a otras bases del golfo Pérsico.
La ruptura del alto el fuego, pactado el pasado 17 de junio tras meses de hostilidades iniciadas por una ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Teherán el 28 de febrero, fue justificada por la Administración Trump con el objetivo de degradar la capacidad militar de Irán y garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz, punto clave para el mercado mundial de crudo. EFE
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