Piden despenalizar la mendicidad en Marruecos pero endurecer las penas por el uso de niños
Rabat, 20 mar (EFE).- El presidente del Consejo Económico, Social y Medioambiental de Marruecos (CESE, consultivo), Ahmed Reda Chami, pidió este miércoles despenalizar la mendicidad en el país magrebí, pero exigió endurecer las penas contra las personas que usan los niños para su práctica. Durante la presentación de un estudio del Consejo sobre el tema, Chami reivindicó la reinserción social de las personas que se dedican a esta práctica en lugar de criminalizarla, dada la dificultad de determinar el factor que lleva a alguien a mendigar. El Código Penal marroquí -actualmente en revisión por el Gobierno- castiga con penas de entre uno y seis meses a las personas que, disponiendo de medios de subsistencia, practican la mendicidad, que en Marruecos se produce en semáforos, mercados, cerca de las mezquitas y también en las redes sociales. El presidente del CESE calificó la mendicidad de «un fenómeno complejo» que afecta principalmente a los niños, las mujeres, personas con edad avanzada y discapacitados, y subrayó que se ha recrudecido en los últimos años, sobre todo tras la crisis sanitaria de covid que causó que, según dijo, más de 3 millones de personas cayeran en la pobreza y la vulnerabilidad entre 2021 y 2022. Chami criticó también que las medidas tomadas por las autoridades del país para erradicar esta práctica siguen siendo «limitadas». «Esta práctica no tiene cabida dentro de la ambición del Estado social que nuestro país busca establecer paulatinamente sobre bases estratégicas y sostenibles», indicó el responsable marroquí, que no dio cifras sobre personas que practican la mendicidad porque, según enfatizó, es un fenómeno complejo. Los últimos estudios se realizaron en 2003, cuando se cifró en unos 500.000 mendigos, y en 2007, cuando se dijo que había 195.950 personas que practicaban la mendicidad en Marruecos. Chami subrayó que una reciente encuesta del consejo sobre esta práctica demuestra que hay una percepción de que el número de mendigos es superior. En esa encuesta, realizada sobre 4.780 personas, el 89 % constata «de forma continua» la práctica de la mendicidad en el espacio público y el 98 % la considera como «un fenómeno grave que desvela la envergadura de la pobreza y afecta la dignidad humana». La mayoría de los encuestados dice que ayuda a los mendigos por pena, por convicciones éticas o religiosas y un 16 % afirma que lo hace por miedo. Sobre los factores de la mendicidad, los encuestados citaron la pobreza, la degradación de la solidaridad familiar, el desempleo, la adicción, la enfermedad y la discapacidad, entre otros. EFE fzb/mt/jgb (foto)