Polémica por retirada de obra en apertura de feria madrileña de arte ARCO
La feria madrileña de arte contemporáneo ARCO abrió este miércoles sus puertas, en una jornada marcada por una controversia por la retirada de una instalación del artista español Santiago Sierra sobre «presos políticos» catalanes.
El organizador de la feria, la empresa pública Ifema, indicó en un comunicado que solicitó a la Galería Helga de Alvear la retirada de la obra, ya que generó una polémica que «está perjudicando la visibilidad del conjunto de los contenidos que reúne ARCOmadrid 2018».
Sierra, un artista conocido internacionalmente nacido en 1966, denunció una «censura» y estimó que el hecho «daña seriamente la imagen de esta feria internacional y del propio Estado español», en un mensaje en Facebook.
La pieza «precisamente denunciaba el clima de persecución que estamos sufriendo los trabajadores culturales en los últimos tiempos», agregó el polémico artista, que en el pasado creó una «cámara de gas» en una sinagoga alemana o usó a prostitutas y migrantes para denunciar su explotación.
Ifema alegó que decidió retirar la obra «Presos políticos en la España contemporánea», 24 fotografías de personas condenadas o investigadas en relación, a juicio del artista, por sus ideas, para «alejar de su desarrollo los discursos que desvíen la atención del conjunto de la feria».
Eran imágenes pixeladas de personajes como el ex vicepresidente catalán Oriol Junqueras, en prisión provisional desde hace más de tres meses, investigado por rebelión y sedición en conexión con el fallida intento secesionista en Cataluña de octubre pasado.
También aparecían Jordi Cuixart y Jordi Sánchez, dirigentes de dos asociaciones soberanistas, encarcelados también por su papel en la tentativa independentista.
La instalación incluía a otras personas ajenas a la crisis catalana, como dos titiriteros que estuvieron bajo custodia policial y en prisión preventiva a causa de un espectáculo por el que fueron acusados de hacer apología del terrorismo, al evocar a la organización separatista vasca ETA y a Al Qaida. Los dos artistas fueron puestos en libertad.
Ifema subrayó que su prioridad es «garantizar el retorno de la inversión» a las galerías participantes.
– Gran presencia latinoamericana –
La decisión provocó gran cantidad de mensajes en redes sociales. Un periodista catalán recordó en Twitter que el artista pudo exponer sin problemas un año antes obras con esvásticas.
El ayuntamiento de Madrid, presente en los órganos de dirección de Ifema, mostró en un comunicado su rechazo a la decisión tomada «ya que defiende la libertad de expresión y de creación por encima de todo».
ARCO, la más importante feria de arte contemporáneo en España, abrió este miércoles para los profesionales y el viernes lo hará para el público en general. Participan 208 galerías de 29 países.
Este año, sus comisarios buscaron innovar, prefiriendo organizar la exposición alrededor de un tema y no de un país como se hace tradicionalmente, eligiendo el «futuro», objeto de una muestra de 19 artistas.
«Cada vez los nacionalismos en el arte se aplican menos. Los artistas, no se sabe dónde han nacido, dónde trabajan, dónde han estudiado», explicó a la AFP el director de ARCO, Carlos Urroz.
El tema del futuro es abordado «no como una cosa desconocida que llegará, sino como la consecuencia de nuestros actos de hoy en día», centrado en el impacto de las actividades humanas sobre la naturaleza o las nuevas tecnologías.
La feria se felicita también de la riqueza de las exposiciones «extramuros» que han invadido Madrid en paralelo con esta 37ª edición, muchas de ellas consagradas a artistas latinoamericanos para quienes ARCO es una vitrina en Europa.
El ministerio de Cultura español anunció una importante donación de la fundación de Ella Fontanals Cisneros, coleccionista cubana que traspasará 3.000 obras de artistas latinoamericanos al Estado español.
La colección tendrá su residencia en La Tabacalera, uno de los templos del arte urbano en Madrid.
La polémica por la obra de Sierra se suma a otros debates en España en los últimos años por la libertad de expresión de los artistas.
En 2015, el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (MACBA) decidió cancelar una exposición en la que figuraba una escultura del rey español emérito Juan Carlos tendido a cuatro patas y sodomizado, aunque luego revirtió su decisión.