Primer ministro de Líbano dice que el Gobierno continúa «trabajando por detener la guerra»
Redacción Internacional, 13 abr (EFE).- El primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, aseguró que su Gobierno continúa «trabajando por detener esta guerra», en un momento de incertidumbre tras el fracaso de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán el fin de semana en Islamabad.
En su discurso, compartido en redes sociales, Salam insistió en que el Ejecutivo busca «asegurar la retirada israelí de todo el territorio, recuperar a todos los prisioneros, y la reconstrucción de los pueblos y ciudades destruidas, el retorno seguro de los desplazados, y permitirles vivir en ellos con dignidad y seguridad».
Sus palabras llegan en un momento especialmente volátil, marcado por la ofensiva terrestre que el Ejército israelí está llevando a cabo en esa región, en el territorio libanés al sur del río Litani, a unos 30 kilómetros de la frontera que ambos países comparten.
El primer ministro incidió en la noche del domingo en «la ansiedad y la ira de aquellos que ya no toleran un destino que no eligen por sí mismos, forjado por las voluntades de otros, aunque sea con guerra y destrucción», a la vez que aseguró comprender el «dolor de quienes perdieron a sus seres queridos, sus hogares, sus pueblos, sus campos de olivos, y de quienes hoy se encuentran desplazándose de un refugio a otro».
Salam se dirigió en especial a la «gente en el sur» que, según el mandatario, «sabe más que nadie el costo de las guerras, las divisiones y las apuestas erróneas» y que «han pagado durante décadas el precio de la ocupación y las agresiones», así como «la ausencia del Estado o la debilidad de su presencia», en una referencia al grupo chií Hizbulá que controla una parte importante de la región.
El domingo, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, cruzó la frontera con Líbano junto al primer ministro Benjamín Netanyahu y otros cargos militares, donde aseguró que todas las casas libanesas al sur del río Litani ya están siendo destruidas por ellos.
Israel extendió el frente de la guerra a Líbano el pasado 2 de marzo después de que el grupo fundamentalista, aliado de Irán, atacase al Estado hebreo como represalia al ofensiva conjunta con Estados Unidos sobre la República Islámica el 28 de febrero.
Desde entonces, Israel ha lanzado una dura ofensiva militar aérea y terrestre contra Líbano, incluido áreas céntricas y abarrotadas de Beirut, que el pasado miércoles se saldó con 357 muertos y más de 1.200 heridos, lo que elevó a más de 2.000 las víctimas desde el inicio del conflicto, según el Ministerio de Sanidad libanés. EFE
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