Primera misa en la restaurada catedral armenia de Alepo en Siria
Una misa fue celebrada el sábado en la catedral de la iglesia apostólica armenia de Alepo (norte) en Siria, la primera desde la restauración de ese monumento histórico dañado por la guerra que afecta al país desde 2011.
Los fieles se sentaron en los banco de madera encerada de la iglesia de los «Cuarenta mártires», fundada en el siglo XIV, para este oficio religioso, constató un corresponsal de la AFP.
En el exterior, las llamas de los cirios danzaban movidas por el viento, antes de que los sacerdotes ingresaran a la catedral por el pasillo central esparciendo incienso.
Algunas mujeres estaban cubiertas por el tradicional velo blanco y otras filmaban el momento con teléfonos celulares.
Esta misa es un signo de que «la comunidad armenia seguirá reconstruyéndose en Siria», se congratuló Aram I, el jerarca de la Iglesia apostólica armenia (primado de esta iglesia en Oriente medio), quien presidía la ceremonia religiosa.
Situada en la ciudad vieja de Alepo, la catedral de los «Cuarenta mártires» fue dañada, como otras iglesias, durante los encarnizados combates entre el régimen de Bashar al Asad y los rebeldes entre 2012 y 2016.
A fines de 2016, el régimen apoyado por el ejército ruso retomó los barrios insurgentes de Alepo luego de una violenta ofensiva.
Con cúpulas de piedra tallada, grandes lámparas de cristal, arcadas con íconos, la iglesia y su fachada exterior ya no muestran las huellas de la violencia pasada.
El pastor Harout Selimian, que encabeza la iglesia armenia evangelista, ve en esta misa un signo de esperanza, pues «vamos a reconstruir una nueva Siria».
La comunidad cristiana representaba el 10% de la población de Alepo antes del inicio del conflicto, 250.000 personas, según el geógrafo francés Fabrice Balanche, especialista de Siria en la Universidad de Lyon.
A fines de 2016 calculó en unas 100.000 personas el número de cristianos aun en el lugar. «Pocos han regresado» a Alepo desde entonces, dijo a la AFP el sábado.
Decenas de miles de armenios se exiliaron en Siria y Líbano tras las masacres cometidas contra su comunidad durante el imperio otomano en 1915.
La guerra en Siria, iniciada en marzo de 2011, ha causado más de 370.000 muertos y desplazado a varios millones de personas.