¿Quiénes son los dos candidatos de derechas que lideran el recuento electoral en Honduras?
Tegucigalpa, 1 dic (EFE).- Los derechistas Nasry Asfura y Salvador Nasralla encabezan este lunes la carrera para suceder a Xiomara Castro (izquierda) en la presidencia de Honduras, en un pulso marcado por la llamada del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a apoyar a Asfura frente a los «comunistas» y sus aliados.
Según el último corte actualizado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) tras las elecciones del domingo, y con base al 55,9 % de las mesas escrutadas, Asfura, del Partido Nacional, sumaba 735.703 votos (40 %) frente a 731.527 (39,78 %) de Nasralla, del Partido Liberal, mientras que Moncada, del Partido Libertad y Refundación (Libre), obtuvo 352.836 (19,18%).
Nasry Asfura, el candidato de Trump
Nasry Asfura es el «único verdadero amigo de la libertad en Honduras», escribió Trump en su red Truth Social al pedir el voto por el candidato del Partido Nacional la semana pasada, agregando que podrían «trabajar juntos para luchar contra los narco-comunistas».
Este es el segundo intento de Asfura, también conocido como ‘Papi a la orden’, frase con la que saluda a sus correligionarios, para llegar a la presidencia de Honduras.
Hijo de padres de origen palestino, nació el 8 de junio de 1958 en Tegucigalpa, de la que ha sido alcalde durante dos períodos consecutivos (2014-2022).
Después de finalizar su secundaria en un colegio católico, decidió estudiar ingeniería, pero pronto valoró que lo suyo es la industria de la construcción, a la que se ha dedicado la mayor parte de su vida.
Como político también ha sido concejal de la Alcaldía de Tegucigalpa y secretario del Fondo Hondureño de Inversión Social.
Asfura busca el regreso al poder de un Partido Nacional que sufrió un desgaste durante tres períodos consecutivos, desde 2010 a 2022, salpicados por múltiples denuncias de corrupción y narcotráfico.
Su apuesta, de llegar a ser presidente, es por la estabilidad fiscal, empleo e infraestructura productiva, fortalecer el sector agropecuario, mejorar la conectividad y priorizar proyectos con impacto inmediato en la economía local.
Salvador Nasralla, al cuarto intento…
Con estudios en Chile, Salvador Nasralla, el candidato presidencial del conservador Partido Liberal de Honduras, busca por cuarta vez consecutiva ser presidente de su país, agitando una bandera contra la corrupción, lo que le hizo ganar muchos seguidores desde que se lanzó al ruedo para las elecciones generales de 2013.
Nasralla, ingeniero civil, nació en Tegucigalpa el 30 de enero de 1953, y desde su adolescencia se fue metiendo en los medios de comunicación, hasta convertirse en un reconocido presentador de televisión en un programa deportivo que dirige desde hace más de cuatro décadas. Además, ha sido maestro de ceremonias de concursos de belleza y otros eventos sociales.
En la política asomó hacia 2011, cuando fundó el Partido Anticorrupción (PAC), con el que en 2013 buscó por primera vez ser presidente de Honduras, lo que más tarde repitió creando otro partido, el Salvador de Honduras (PSH), aduciendo que el primero se lo «robó» el expresidente Juan Orlando Hernández.
En el segundo intento, en 2017, también fracasó. En el tercero, en 2021, a última hora terminó aliándose, solo en la fórmula presidencial, con el ahora gobernante Partido Libertad Refundación (Libre) al frente de Xiomara Castro, con el objetivo de sacar del poder a la «narcodictadura» que presidió Juan Orlando Hernández (del partido de Asfura).
Hernández fue extraditado a Estados Unidos donde fue condenado a 45 años de cárcel por narcotráfico. Ahora Trump ha prometido su indulto.
Con el triunfo de Xiomara Castro, Nasralla ascendió al poder como uno de los tres designados presidenciales (vicepresidente), cargo que ejerció hasta abril de 2024, cuando renunció por agrias confrontaciones con la mandataria y su esposo, el expresidente Manuel Zelaya.
Después, se adhirió a un resquebrajado Partido Liberal, al que se ha propuesto llevar de nuevo al Gobierno después de 16 años en la llanura.
Nasralla centra su agenda en atraer inversión y generar empleo, combatir la corrupción, reducir la burocracia, modernizar infraestructuras y apoyar a los pequeños y medianos empresarios para aumentar la competitividad y crear empleo formal. EFE
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