Rechazan una demanda de compensación por el ataque a la Embajada de EEUU en Kenia en 1998
Nairobi, 28 ene (EFE).- Un tribunal de Kenia desestimó este miércoles una demanda para que el Estado keniano compense a los sobrevivientes y familiares de las víctimas del atentado terrorista de 1998 contra la Embajada de EE.UU. en Nairobi, que causó 213 muertos —entre ellos doce estadounidenses— y al menos 4.000 heridos.
«Al haber constatado que los demandantes no han demostrado que se hayan vulnerado sus derechos, considero que la demanda carece de fundamento y, por lo tanto, la desestimo», afirmó el juez Lawrence Mugambi, de la Corte de Milimani en Nairobi, al anunciar su fallo sobre una demanda interpuesta en 2021, según recogen medios locales.
El magistrado consideró que los demandantes no lograron demostrar con pruebas la responsabilidad del Estado keniano, al que acusaban de no haber prevenido el ataque a pesar de contar, según ellos, con informaciones de inteligencia sobre el atentado.
«La obligación del Estado es clara. El Estado debe tomar medidas positivas para prevenir las violaciones del derecho a la vida», indicó Mugambi, pero «la carga de la prueba recae en la persona que desea que el tribunal crea en la existencia de los hechos».
El juez señaló, además, que los autores de los informes en los que se basaba la demanda no habían presentado declaraciones juradas y que no se había aportado ninguna prueba de que el Gobierno keniano dispusiera de esa información previa y no hubiera actuado en consecuencia.
Tampoco encontró «ninguna resolución de los tribunales estadounidenses que atribuya negligencia al Gobierno de Kenia».
«Sin pruebas de negligencia por parte de los demandados, las afirmaciones de los demandantes carecen de fundamento. No hay base alguna sobre la que se pueda imponer responsabilidad», aseveró.
Mugambi también desestimó la petición de una declaración de culpabilidad del Estado y de que se ordenara al presidente de Kenia la creación de una comisión de investigación sobre los hechos, al considerar que «acceder a esta petición equivaldría a interferir en la independencia de otro funcionario independiente».
La mañana del viernes 7 de agosto de 1998, un camión cargado de explosivos impactó de lleno contra la antigua sede de la Embajada estadounidense en Nairobi, en el peor ataque terrorista que ha sufrido el país africano.
El atentado en la capital keniana ocurrió casi simultáneamente a otro ataque contra la Embajada de EE.UU. en Dar es Salam (capital económica de Tanzania), donde murieron once personas.
La red terrorista Al Qaeda reivindicó la autoría de ambos atentados, que cometió, según alegó, en represalia por la presencia de tropas estadounidenses en Arabia Saudí tras la invasión iraquí de Kuwait.
A raíz de estos ataques, el entonces líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, fue incluido en la lista de los diez fugitivos más buscados del Buró Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos. EFE
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