Reino Unido permitirá a las aerolíneas ajustar vuelos ante posible escasez de combustible
Londres, 3 abr (EFE).- El Gobierno británico permitirá temporalmente a las aerolíneas cancelar y reorganizar vuelos con antelación sin perder sus derechos de despegue y aterrizaje (‘slots’), ante el riesgo de escasez de combustible derivado de la crisis en Oriente Medio.
La medida, anunciada este domingo, busca dar flexibilidad a las compañías para planificar la temporada alta de verano y evitar cancelaciones de última hora.
El Ejecutivo subrayó que actualmente «no hay escasez de combustible» en el Reino Unido y que las aerolíneas «no están experimentando problemas» de suministro, aunque mantiene la vigilancia ante posibles interrupciones.
En aeropuertos con alta demanda como los londinenses Heathrow o Gatwick, las aerolíneas deben normalmente utilizar al menos el 80 % de sus franjas de despegue y aterrizaje (‘slots’) para conservarlas la temporada siguiente.
Con el nuevo plan, las compañías podrán quedar exentas de esa obligación si se ven afectadas por posibles restricciones de combustible, lo que les permitirá cancelar vuelos con semanas de antelación o agrupar servicios en rutas con múltiples frecuencias diarias.
Esto facilitará, por ejemplo, concentrar pasajeros de varios vuelos en uno solo, reduciendo el consumo de queroseno y priorizando rutas con menor frecuencia, como destinos turísticos sin conexiones diarias.
El Gobierno también estudia introducir cambios temporales en las reglas de ‘slots’ para las temporadas de verano e invierno de 2026, según un comunicado.
El Reino Unido importa alrededor del 65 % del queroseno que consume, gran parte desde Oriente Medio, y el cierre del estrecho de Ormuz por la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán ha elevado el riesgo de interrupciones en las próximas semanas.
En paralelo, el Ejecutivo laborista trabaja con refinerías y socios internacionales para reforzar y diversificar el suministro, indica en su nota.
La reforma ha suscitado críticas de la oposición y de asociaciones de consumidores, que temen que facilite cambios de vuelo que perjudiquen a los pasajeros, especialmente en viajes cortos o con conexiones.
No obstante, el Gobierno defiende que las medidas ayudarán a minimizar alteraciones, al permitir a las aerolíneas ajustar su programación con suficiente tiempo en lugar de reaccionar a problemas de abastecimiento a última hora.
«No hay problemas inmediatos de suministro, pero nos estamos preparando para dar a las familias certidumbre a largo plazo y evitar interrupciones innecesarias en el aeropuerto este verano», afirmó la ministra de Transporte, Heidi Alexander.
«Esta legislación dará a las aerolíneas las herramientas para ajustar los vuelos con antelación si es necesario, lo que ayuda a proteger a los pasajeros y a las empresas», añadió. EFE
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