Reino Unido pide precaución a sus nacionales ante los controles antiinmigración en Túnez
Túnez, 6 jul (EFE).- El Gobierno de Reino Unido advirtió hoy a sus nacionales de ascendencia sudasiática de tomar precauciones en caso de viajar a Túnez debido a los controles «adicionales» o el rechazo a entrar en el país por parte de las autoridades migratorias en medio de una campaña de expulsiones forzosas y masivas de personas subsaharianas a la frontera con Libia.
«Algunos ciudadanos británicos de ascendencia del sur de Asia han sido objeto de controles adicionales o se les ha negado la entrada por parte de las autoridades de inmigración en los aeropuertos, incluido Enfidha, por supuestos motivos de seguridad», afirmó el Ejecutivo a través de su portal de consejos de viaje al extranjero.
Desde el 1 de julio, explicó la fuente, la ciudad de Sfax (centro-este) ha sido testigo de disturbios entre residentes locales y migrantes del África subsahariana por lo que la región están «en alerta máxima» y «podrían ocurrir más disturbios con poca o ninguna advertencia y afectar a otras personas negras que sean percibidas como de origen africano subsahariano».
Sfax, segunda ciudad en importancia del país, es el principal punto de partida de la migración irregular hacia Italia, que se encuentra a apenas 150 kilómetros de distancia y que ha recibido desde principios de año más de 60.000 migrantes, el 90% de ellos provenientes de Túnez y la vecina Libia, según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
Organizaciones humanitarias han revelado a Efe que cerca de 500 personas subsaharianas- incluidas al menos una decena de menores y varias mujeres embarazadas- han sido arrestadas en la última semana durante redadas masivas y expulsadas hacia la frontera con Libia, a 300 kilómetros de distancia, donde se encuentran en situación de riesgo sin acceso a alimentos o agua potable.
Las diferentes agencias de la ONU esperan el permiso de las autoridades para poder acceder a esta zona militarizada con el fin de brindar asistencia. Numerosos vídeos compartidos por los propios migrantes acusan a las fuerzas de seguridad y al Ejército de agredirles físicamente, robarles el dinero y romperles sus teléfonos móviles para evitar cualquier comunicación.
Las tensiones aumentaron este martes tras la muerte de un vecino de la zona y la detención de tres supuestos agresores originarios de Camerún. Un mes antes, un hombre originario de Benin murió apuñalado durante un ataque perpetrado por un grupo de jóvenes.
La Comisión Europea ofreció en junio un paquete macrofinanciero de cerca de un millar de euros para asegurar la estabilidad del país, incluida una ayuda de 105 millones para asistencia en rescates de migrantes y retornos, mientras la sociedad civil denuncia la opacidad de un acuerdo migratorio que convierta a Túnez en el «guardián» del Mediterráneo.
El presidente Kais Said- que se arrogó plenos poderes en julio de 2021 para «preservar la paz social»- ordenó en marzo a las fuerzas de seguridad tomar medidas urgentes contra las «hordas» de migrantes subsaharianos, a los que acusó de formar parte de un complot para cambiar la identidad «arabo-musulmana» de Túnez.
Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), de los 60.000 ciudadanos subsaharianos que residen en el país sólo entre el 10 y el 15% no poseen una residencia legal por lo que las ONG reclaman a las autoridades su regulación general.EFE
nrm/mj
© EFE 2023. Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de todo o parte de los contenidos de los servicios de Efe, sin previo y expreso consentimiento de la Agencia EFE S.A.