Save the Children: Más de 400 niños fueron reclutados entre enero y febrero en la RDC
Kinsasa, 14 mar (EFE).- La ONG Save the Children alertó este viernes de que más de 400 menores fueron reclutados por grupos armados en el este de la República Democrática del Congo (RDC) entre los pasados enero y febrero, tras la escalada de la ofensiva de la milicia Movimiento 23 de Marzo (M23) con la toma de Goma, capital de la provincia de Kivu del Norte.
«Según los informes (de los socios de la organización sobre el terreno), algunos de estos niños fueron sacados de sus comunidades y llevados al bosque para ser entrenados en el uso de armas en contra de su voluntad», denunció Save the Children en un comunicado.
La ONG alertó, asimismo, de un aumento en el número de «violaciones graves» registradas contra menores en el este de la RDC desde la escalada del conflicto, no solo incluyendo el reclutamiento forzoso, sino también asesinatos, mutilaciones, violaciones y otras formas de violencia sexual.
«Los niños suelen ser reclutados porque son baratos, más fáciles de controlar y manipular, y porque confían en los adultos para su protección», explicó Save the Children.
«Estas prácticas los exponen a una violencia extrema y les causan daños físicos y psicológicos severos y a largo plazo», añadió, al detallar que, por lo general, los menores reclutados no reciben un salario y son utilizados para realizar las tareas que los adultos evitan.
También pueden ser forzados a cometer actos de violencia o ser víctimas de la misma, como en el caso de las niñas, muchas de las cuales son reclutadas para convertirse en «esposas» de soldados, relató la ONG.
«La situación es inaceptable y se necesita una acción urgente para proteger a los niños de la RDC. Pedimos a todas las partes en conflicto que tomen medidas inmediatas para prevenir y poner fin a estas graves violaciones», dijo el director de Save the Children en la RDC, Greg Ramm.
El reclutamiento forzoso de menores en conflictos armados se considera una «grave violación» del derecho internacional humanitario y puede constituir un crimen de guerra, remarcó la ONG.
En 2024, Save the Children asistió al menos a 220 niños previamente asociados con grupos armados en las provincias de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur.
«Estos niños reciben apoyo tanto psicosocial como económico para ayudarles a reintegrarse en sus comunidades. Dependiendo de su edad, algunos regresan a la escuela, mientras que otros reciben formación vocacional en habilidades prácticas como costura, carpintería o mecánica», según la organización.
El M23, que cuenta con apoyo de Ruanda -según la ONU y países como EE.UU., Alemania y Francia-, controla las capitales de las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur, fronterizas con Ruanda y ricas en minerales como el oro o el coltán, fundamental en la industria tecnológica y en la fabricación de teléfonos móviles.
El número de muertos por el conflicto en la capital de Kivu del Norte, Goma, y alrededores superó los 8.500 desde el pasado enero, según detalló a finales de febrero el ministro congoleño de Salud Pública, Samuel Roger Kamba.
En esa provincia se reanudó la actividad armada del M23 -grupo formado principalmente por tutsis que sufrieron el genocidio ruandés de 1994- en noviembre de 2021 con ataques relámpago contra el Ejército congoleño.
Desde entonces, ha avanzado por varios frentes, lo que ha elevado los temores a una posible guerra regional.
Desde 1998, el este de la RDC está sumido en un conflicto alimentado por milicias rebeldes y el Ejército, a pesar de la presencia de la misión de paz de la ONU (Monusco). EFE
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