Sospechosos de envío de drones a Corea del Norte trabajaron en oficina de exlíder del Sur
Seúl, 18 ene (EFE).- Los dos civiles sospechosos de los recientes envíos de drones a Corea del Norte trabajaron en la oficina del expresidente Yoon Suk-yeol, según una investigación publicada este domingo por la agencia local de noticias Yonhap, en medio de la actual pesquisa de Seúl en respuesta a las acusaciones de Pionyang sobre el vuelo de estos dispositivos en septiembre de 2025 y a principios de este año.
El sospechoso A, un hombre treintañero que aparentemente solo trabajó en la fabricación del dron, se desempeñó durante el Gobierno de Yoon como encargado de monitorización de noticias en la oficina del portavoz de la oficina presidencial, según la agencia.
Por su parte, el sospechoso B, también treintañero, con historial laboral en el complejo presidencial bajo el mandato de Yoon, afirmó públicamente ser quien operó los drones, durante una entrevista emitida el viernes por el canal local Channel A, y actualmente cursa estudios de posgrado en periodismo en una universidad privada de Seúl.
Ambos sospechosos estudiaron en la misma universidad y en 2024 fundaron una empresa dedicada a la fabricación de drones, dijo Yonhap.
La investigación no menciona los años concretos en que trabajaron para la oficina de Yoon, cuyo mandato inició en mayo de 2022 y terminó en abril del año pasado, tras ser destituido por su fallido intento de imponer la ley marcial en diciembre del 2024.
El propio expresidente, actualmente en prisión preventiva, enfrenta un proceso por cargos de abuso de poder y otros delitos en relación con el supuesto envío de drones hacia Corea del Norte para esparcir propaganda anti-Pionyang. La fiscalía señala que el entonces mandatario ordenó la operación para provocar una reacción del país vecino y justificar la imposición del estado de excepción.
Pionyang acusó a Seúl ante la ONU en febrero pasado de enviar en octubre de 2024 drones para esparcir propaganda sobre su capital.
El reporte de Yonhap señala que el sospechoso A ya fue interrogado el viernes por el grupo de investigación conjunto del Ejército y la Policía surcoreanos, que indaga las afirmaciones norcoreanas sobre las incursiones de drones procedentes del Sur.
La investigación dice que A fue remitido a las autoridades en noviembre pasado por volar un dron no registrado en la zona de Yeoju, a unos 70 kilómetros al sureste de Seúl, y el modelo coincidía con el que Corea del Norte asegura haber derribado en su última denuncia.
En la entrevista para el canal local, el sospechoso B dijo que, desde septiembre del año pasado realizó varios vuelos sobre el Norte, y que el objetivo era medir niveles de radiación y contaminación por metales pesados en una planta de uranio cercana al río Ryesong, en territorio norcoreano.
Corea del Norte denunció el 10 de enero que drones surcoreanos sobrevolaron su territorio en septiembre pasado y nuevamente el 4 de enero de este año. La Administración del actual presidente surcoreano Lee Jae-myung ha negado que se tratara de aparatos militares y puso en marcha esta semana una investigación, sin descartar una posible actuación de civiles.
La acusación norcoreana resultó sorpresiva después de que Lee dijera a EFE en diciembre que Seúl quizá debería disculparse con Pionyang por el supuesto envío de drones durante el mandato de Yoon. EFE
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