Sudáfrica rechaza violencia xenófoba pero recuerda a los inmigrantes que son «visitantes»
Nairobi, 2 abr (EFE).- El Gobierno de Sudáfrica rechazó este jueves la violencia desatada esta semana en una protesta antinmigración, pero subrayó que es necesario recordar a los migrantes nigerianos que «son visitantes en el país», donde el discurso xenófobo contra africanos es un problema recurrente.
«Es profundamente preocupante que las quejas legítimas sobre este asunto hayan dado lugar a actos de violencia y delincuencia. El Gabinete (de ministros) recuerda a los sudafricanos que el derecho a la protesta conlleva una responsabilidad: debe ser ejercido de manera pacífica y dentro de los límites de la ley», dijo la ministra de la Presidencia, Khumbudzo Ntshavheni.
Ntshavheni, que se dirigió a los medios en una rueda de prensa en Pretoria, se refirió así al incidente registrado este lunes, cuando una protesta antinmigración se tornó violenta en la ciudad costera de KuGompo (antes llamada East London), en la provincia del Cabo Oriental (este).
La marcha, convocada por diferentes organizaciones y partidos políticos, empezó de manera pacífica pero, después de que uno de los manifestantes alegara haber sido apuñalado por un extranjero, degeneró en ataques contra negocios regentados por migrantes y el incendio de varios vehículos.
La manifestación estaba motivada por la tensión desatada después del reciente nombramiento de un jefe tradicional por parte de la comunidad inmigrante nigeriana local, con un título que puede traducirse como «rey del pueblo igbo en East London».
Algunos sudafricanos residentes en la zona vieron este acto como un intento de acaparar poder político en un país donde las autoridades tradicionales locales tienen reconocimiento oficial por parte del Estado.
«El Gabinete expresó su indignación por la supuesta coronación de un ciudadano nigeriano como supuesto jefe en la ciudad de KuGompo (…) y señaló que se trata de una mera payasada infantil que carece de todo efecto legal», afirmó Ntshavheni.
El Gobierno seguirá dialogando con la Embajada de Nigeria en Pretoria, señaló la ministra, «sobre la conducta inaceptable de los nigerianos en Sudáfrica, que no es propia de visitantes».
«Y debemos recordarles que son visitantes», aseveró.
Por su lado, la Embajada nigeriana pidió prudencia a sus ciudadanos y los instó a tomar medidas de seguridad, como limitar sus movimientos o «suspender cualquier tipo de actividades socioculturales».
La misión diplomática también envió una carta de disculpa a las autoridades sudafricanas.
Según relataron a la prensa los vecinos igbos de la zona, el nombramiento de esta figura tradicional es una práctica habitual entre los nigerianos en la diáspora, pero se trata de un título tradicional sin poder político real.
Las tensiones xenófobas son un problema recurrente en Sudáfrica y, a menudo, han desembocado en oleadas de protestas violentas y disturbios, especialmente en los barrios más vulnerables.
Las más graves de los últimos tiempos fueron a finales de 2019, con 18 extranjeros muertos, según datos de la organización Human Rights Watch (HRW).
Numerosas comunidades de inmigrantes fueron entonces repatriadas por sus propios países, como Mozambique o Nigeria, y Sudáfrica fue blanco de duras críticas internacionales por la xenofobia. EFE
lbg/pmc/jgb