Tokio propone un presupuesto «parche» mientras el Parlamento tramita las cuentas de 2026
Tokio, 27 mar (EFE).- El Gobierno japonés propuso este viernes un presupuesto provisional para evitar quedarse sin fondos mientras la coalición gobernante trata de aprobar las cuentas para el ejercicio fiscal de 2026 en el Parlamento.
El «parche» presupuestario, de 8,6 billones de yenes (unos 46.700 millones de euros) cubre los primeros 11 días del mes de abril, cuando comienza el nuevo año fiscal japonés, según recoge el medio económico Nikkei.
El Gobierno de la conservadora Sanae Takaichi quería aprobar las cuentas para todo 2026 antes del 31 de marzo para evitar precisamente tener que comenzar el nuevo año fiscal sin presupuesto, pero el proyecto continúa siendo debatido en la Cámara Alta, donde la coalición gobernante está en minoría.
Según medios japoneses como la cadena de televisión pública NHK o la agencia de noticias Kyodo, se espera que el presupuesto provisional se apruebe el lunes en ambas cámaras del Parlamento.
El portavoz gubernamental, Minoru Kihara, confió este viernes en su rueda de prensa diaria en que la propuesta será aprobada a tiempo, ya que «no se puede permitir ni un solo día de vacío presupuestario».
La victoria aplastante de Takaichi en las elecciones generales de febrero le dio a su coalición una supermayoría de más de dos tercios en la Cámara Baja, la más importante de las dos, por lo que el presupuesto completo para 2026 se aprobaría automáticamente el 11 de abril, incluso sin el apoyo de la Cámara Alta.
Aun así, el gobernante Partido Liberal Democrático (PLD) ha insistido en que quiere incluir a los partidos de la oposición en las deliberaciones de las cuentas, que incluyen partidas récord para defensa y gasto social, en medio de la preocupación por la salud fiscal del archipiélago.
La oposición, por su parte, ha recriminado al PLD su decisión de acelerar el proceso de debate en la Cámara Baja, por lo que parece complicado que la Alta lo tramite a tiempo.
Takaichi, favorable a aumentar el gasto público para impulsar la estancada economía japonesa, ya logró a finales del año pasado la aprobación de un presupuesto suplementario de 18,3 billones de yenes (más de 100.000 millones de euros) para el resto del año fiscal de 2025 (que finaliza este mes), la mayor cifra desde la pandemia de la covid-19.
La partida fue clave para financiar un ambicioso plan de estímulos destinado a aliviar los efectos de la persistente inflación, pero también ha puesto nerviosos a los inversores por la dependencia de Japón de la emisión de deuda y ha contribuido a elevar el rendimiento de los bonos nipones a niveles no vistos desde la década de los noventa. EFE
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