Un español en epicentro del brote de meningitis B en Kent: «Ha sido un poco apocalíptico»
Raúl Bobé
Londres, 21 mar (EFE).- El año de Erasmus del estudiante madrileño Carlos Valladares en Canterbury (Kent, sureste de Inglaterra) se tornó esta semana en una experiencia que él calificó de casi «apocalíptica» después de que su campus se convirtiese esta semana en el epicentro de un brote de meningitis B que ya suma dos muertos y casi una treintena de casos en el Reino Unido.
En una entrevista telefónica con EFE, Valladares cuenta que el pasado domingo por la tarde empezó a recibir capturas de pantalla de sus amigos con informaciones y artículos que sugerían que se habían detectado casos de esta enfermedad en la universidad, pero no fue hasta entrada la noche cuando la Universidad de Kent confirmó la noticia, así como el fallecimiento de uno de sus alumnos.
«Fue un impacto. Al principio estaba asustado porque no sabía qué gravedad tenía todo esto», explica este joven de 20 años, estudiante de tercero de Psicología de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), que optó por mantener la calma en medio de un ambiente de nerviosismo y pánico colectivo, entre quienes empezaban a somatizar síntomas y los dispuestos a huir de la ciudad.
«Ha sido un poco apocalíptico, sobre todo el primer día, por todas las reacciones y toda la gente que empezó a alterarse», asegura Valladares.
Un lugar «fantasma»
El campus de la Universidad de Kent es ahora un lugar «fantasma» donde las clases y los exámenes presenciales se han suspendido y la gente solo sale, protegida por mascarillas, para guardar filas kilométricas con el fin de recibir alguna de las más de 10.500 dosis de antibióticos o las 4.500 vacunas ya distribuidas por las autoridades sanitarias.
Entre ellos se encuentra el propio Valladares, que tuvo la suerte de recibir este jueves la primera de las dos dosis necesarias de la pauta contra la meningitis B, una inyección que ha agotado prácticamente todas sus existencias en el país tras el brote en Canterbury.
Esta enfermedad, causada por la bacteria ‘Neisseria Meningitidis’, se contagia por contacto directo a través de la saliva y secreciones respiratorias. De no tratarse con rapidez, puede ser potencialmente mortal, pues afecta directamente a las membranas que recubren al cerebro y a la médula espinal.
La Agencia británica de Seguridad Sanitaria (UKHSA) ha registrado por el momento 29 casos de meningitis B en relación al brote de la región de Kent, que señala como la ‘zona cero’ del contagio a varias fiestas celebradas entre el 5 y el 7 de marzo en el club Chemistry de Canterbury, uno de los locales nocturnos frecuentados habitualmente por jóvenes como Valladares.
«He ido varias veces (a Chemistry) y podría haber estado en ese momento. Podría haberme pasado a mí», reflexiona el madrileño, que se encontraba en Londres en esas fechas de incubación. Dice que, tras hablar con sus amigos del campus, nadie parece conocer a ninguno de los afectados.
Valladares cuenta que entre el alumnado de la Universidad de Kent ahora surgen las dudas sobre cuánto y desde cuándo sabía el centro de este brote, o de si evitó pronunciarse antes para evitar generar una alarma prematura.
El estudiante madrileño, que vive desde el pasado octubre en una residencia de estudiantes dentro del campus, asegura que apenas está saliendo de casa, como si fuera un nuevo confinamiento -aunque voluntario-, y por el momento pretende quedarse en Canterbury hasta el final del curso.
«Yo creo que esto se irá solucionando poco a poco y habrá que aguantar una semana más (…) Pero si la consecuencia es no poder salir más de fiesta el resto del Erasmus, pues mira, ya he tenido suficiente», concluye.
Este brote de meningitis B, calificado por las autoridades como «explosivo» por el rápido número de infecciones, está siendo supervisado a nivel nacional y las autoridades sanitarias prevén que puedan darse «focos esporádicos» fuera de la región de Kent en las próximas semanas, aunque «controlables». EFE
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