Un musical en Londres evoca la herencia española de Cable Street al grito de ‘No pasarán’
Raúl Bobé
Londres, 27 feb (EFE).- Miles de personas salieron a las calles de Londres en octubre de 1936 y plantaron cara al fascismo al grito de ‘No Pasarán’ durante la llamada batalla de Cable Street, una lucha ciudadana con reminiscencias españolas que noventa años después se representa en un musical en la capital británica.
Cuenta el ahora actor y dramaturgo Alex Kanefsky, en conversación con EFE, que fue durante un viaje a Madrid con su instituto cuando escuchó hablar por primera vez de la Guerra Civil española, y su historia le fascinó hasta el punto de dedicar su investigación de final de carrera a las brigadas internacionales que lucharon en este conflicto junto al bando republicano.
Pero no fue hasta 2016, al darse cuenta del «cambio de retórica» de los medios de comunicación sobre la inmigración, cuando el director percibió similitudes con el lenguaje de los periódicos de hace un siglo, y recordó la batalla de Cable Street, considerado uno de los acontecimientos civiles más importantes de la historia británica reciente.
«Esto tiene que ser un musical», pensó.
Tras un exitoso estreno en Londres en febrero de 2024, la producción teatral, con música de Tim Gilvin, ha vuelto renovada a la ciudad y en el 90 aniversario de la batalla las tablas del modesto teatro londinense de Marylebone acogen ahora la representación de ‘Cable Street: El Musical’, que dará el salto al Broadway neoyorquino en abril y acaba de lograr una nominación a los premios Critic´s Circle Theatre 2026 en la categoría de Mejor Musical Nuevo.
La obra narra una doble línea temporal. En el presente, un grupo turístico sigue un tour histórico del este de Londres y, mientras el guía cuenta los diferentes eventos, los turistas ‘viajan’ al pasado y se convierten en los personajes de la historia, que al mismo tiempo representan los diferentes trasfondos sociales y culturales de la época.
Las voces principales del musical son la de Sammy, un joven de familia judía -inspirado por los antepasados de Kanefsky-; Mairead, una chica de origen irlandés, que representa a las mujeres que fueron el sostén de muchas familias y aporta un toque poético a la historia; y Ron, un británico que se convierte en objetivo de seducción del movimiento fascista.
Impronta española
Si hay algo que destaca durante las dos horas de función, es la impronta española que impregna la historia, pese a contarse desde un punto de vista británico.
En una de las escenas, los personajes se reúnen en asamblea bajo un cartel que reza «Ayuda para España» con el objetivo de recaudar fondos para el bando republicano; para minutos después cantar en español «No Pasarán», uno de los temas centrales del musical, que nombra al dictador Francisco Franco, el asedio de Madrid, o «una mujer que pronunció en la radio» el mítico lema antifascista, en referencia a la comunista Dolores Ibárruri ‘La Pasionaria’.
Por ello, el productor de ‘Cable Street: El Musical’ Dylan Schlosberg tiene los ojos puestos en España y asegura que, de todos los lugares en los que podría representarse la obra, es el país más indicado por su conexión histórica con la Guerra Civil, las brigadas antifascistas y su influencia en el este de Londres durante los años 30, pero también por la situación actual.
«Sé que esto puede ser muy interesante para los españoles porque allí tenéis a Vox y tenéis la misma dinámica con los marroquíes, los refugiados y la inmigración que tenemos aquí», dice el productor, que hace un llamamiento a productores locales en España que puedan estar interesados en adaptar -y traducir- el musical.
Noventa años después, en un momento en el que las guerras siguen copando los titulares de los periódicos y el mundo enfrenta un nuevo auge de la ultraderecha, Kanefsky espera que ‘Cable Street: El Musical’ pueda servir como un «antídoto» y mostrar al público los paralelismos que refleja la historia y también el mensaje de unidad que defiende: «Tenemos más en común de lo que nos divide».
Más allá del teatro, la influencia española de la batalla ciudadana se puede apreciar también hoy en el lugar original de los hechos, Cable Street, donde un gigantesco mural con claras influencias al ‘Guernica’ de Pablo Picasso rememora lo ocurrido. Frente a él, en un banco, alguien ha escrito las dos mismas palabras en castellano que resonaron en 1936: «No Pasarán». EFE
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