Una de las mayores ferias de diseño de Europa reúne en Bruselas a amantes del «vintage»
Bruselas, 21 mar (EFE).- Lámparas, sofás o sillas de segunda mano de diseñadores como Le Corbusier, Jacobsen y Bertoia, son algunos de los objetos que se pueden encontrar en el «Brussels Design Market», una de las ferias más grandes de Europa que reunirá desde este sábado a coleccionistas y amantes del diseño «vintage».
La feria, que se celebra dos veces al año, acoge a 170 vendedores de toda Europa este fin de semana en la capital belga y espera recibir alrededor de 10.000 visitantes.
«Somos uno de los mercados más grandes de Europa. Lo que ofrecemos es que, en esta feria, podrás encontrar miles de objetos diferentes en un mismo lugar durante un fin de semana», afirmó en declaraciones a EFE Elisabeth Djam, una de las organizadoras del evento.
La organización de la feria destacó que desde hace cuatro años han percibido un aumento del interés por el diseño de muebles «vintage», especialmente entre los jóvenes.
«Hay una explicación para esto. Debido a la crisis, la generación joven se plantea adquirir productos más sostenibles y, además, busca una decoración única. Por eso, creo que aquí encuentran lo que buscan, con piezas que nadie más puede tener en los mercados de diseño contemporáneo», explicó la organizadora.
La feria, especializada en objetos del siglo XX, ofrece todo tipo de muebles desde el minimalismo del diseño escandinavo a estilos más coloridos que van desde los años 50 hasta los 80. También se pueden encontrar vajillas, cuberterías, ropa, joyería y bolsos de lujo para todos los gustos.
«Nosotros hemos traído principalmente sillas, lámparas de mesa y de pie y sillas lounge de diseñadores como Pierre Poulin u Osvaldo Borzani. Nos gustan los clásicos», comentó a EFE David, dueño de una tienda en Cortrique (Flandes).
David, que asiste por quinto año consecutivo, cree que nunca se sabe lo que se puede esperar de estas ferias, pero reconoce que en la edición de invierno se suele vender más «porque la gente está comprando cosas para que su casa sea más acogedora de cara al invierno».
Este comerciante belga es uno de los numerosos vendedores que vienen de toda Europa, principalmente de países como Bélgica, Países Bajos, Francia, Luxemburgo e Italia, que acuden a este mercado para vender sus piezas.
Este es el caso de Renata, procedente de Países Bajos, que acude por primera vez con la expectativa de encontrar clientes estadounidenses y asiáticos a los que vender sus muebles.
«Me gusta comprar piezas que generan debate y que sean provocadoras», añadió la marchante en una entrevista con EFE, pero consideró que el público belga es más «clásico».
Es por eso que no se ha atrevido a traer piezas arriesgadas como una gran mesa de cerámica de los años 70 que representa la parte inferior del cuerpo desnudo de una mujer.
«No hay muchos clientes para ese tipo de piezas aquí, pero puede que esté equivocada», concluyó. EFE
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