Una serie sobre el tráfico de bebés conquista las noches de ramadán en Marruecos
Fatima Zohra Bouaziz
Rabat, 13 mar (EFE).- Las series de televisión, que se han convertido en una cita imprescindible durante las noches del ramadán para millones de árabes musulmanes, tienen este año en Marruecos a «3ech tma3 (Nido de Codicia)» como una de las producciones más comentadas, una ficción que aborda el tráfico de bebés.
Con la puesta del sol, las calles se vacían en las ciudades marroquíes y la mayoría de los ciudadanos se reúne en sus casas para tomar el ‘iftar’, la primera comida tras una jornada de ayuno.
Romper el ayuno ante la tele
Durante esa comida, muchas familias se sientan ante el televisor para seguir las series producidas especialmente para el mes sagrado, emitidas por las cadenas públicas Al Oula y 2M, así como por canales árabes que programan ficciones de Oriente Medio.
Lejos de los programas de humor, la que despierta este año el mayor interés del público es la serie «Nido de Codicia», pese a que aborda un tema complejo: el tráfico de bebés.
Aunque no se trata de un fenómeno masivo, varios casos judiciales recientes en Marruecos han revelado redes que explotan, en la mayoría de los casos, la vulnerabilidad de madres solteras.
La serie sigue a Hanane, una madre cuyo bebé le fue robado al nacer. Para recuperarlo, cambia de identidad y se convierte en Maria, una obstetra que se infiltra en una red de tráfico de recién nacidos, liderada por mujeres, en un barrio popular de Casablanca.
Emitida por la primera cadena marroquí Al Oula a las 19.30 hora local, es la producción con mayor audiencia: según datos del Centro Interprofesional de Audiencia de Medios, entre el 25 de febrero y el 3 de marzo alcanzó un 30,4 % de cuota, con 8,2 millones de visualizaciones.
Buenas críticas
Desde su estreno, la serie ha generado amplio debate en la prensa marroquí. El medio local L’Observateur escribe: «Basada en la realidad sin ser didáctica, la serie explora divisiones sociales, silencios burocráticos y complicidad invisible. Más que un thriller, es una inmersión en los rostros detrás del crimen: madres desposeídas, mujeres atrapadas en sus propias contradicciones, barrios donde todo se sabe pero nada se dice».
Para el crítico de cine Ahmed Sijilmasi, la serie aporta novedad frente a otros temas ya explotados, al abordar el tráfico de bebés y mostrar «la corrupción, la codicia y la brutalidad en un barrio antiguo de Casablanca, donde conviven distintos tipos de personas con sus propias preocupaciones y aspiraciones».
«Es la mejor serie de este ramadán», dijo a EFE, destacando el suspense, el uso eficaz de fragmentos musicales y la interpretación «auténtica» del reparto, que incluye a famosos actores marroquíes como Meriem Zaimi, Saadia Ladib, Mounia Lmkimel, Amin Naji y Adel Aba Turab, entre otros.
Humanizar al monstruo
Jawad Lahlou, coguionista de la serie, explicó a EFE que buscaba abordar el tema desde un enfoque humano, para entender los motivos detrás del delito y «humanizar al monstruo». Atribuyó el éxito a que el público se ha sentido identificado con los personajes.
«(Los personajes) no fueron tratados como monstruos, sino como personas con sus problemas», añadió, aunque señaló que la historia mantendrá una conclusión moral.
Lahlou, junto a las escritoras Basma Hajri e Imane Azmi, construyó la trama alrededor de una banda de mujeres, inspirándose en un sonado caso de tráfico de bebés ocurrido en 2024 en Fez, en el centro de Marruecos.
En ese caso, las autoridades arrestaron a 34 personas, incluidos agentes de seguridad, un médico, dos enfermeros y varios intermediarios.
Fueron acusados de «chantaje, amenazas y manipulación para beneficiarse de servicios de salud pública y tráfico de recién nacidos» y condenados a penas de hasta tres años de prisión.
Las investigaciones revelaron que la venta de bebés se realizaba con la complicidad de madres solteras, a cambio de dinero -a veces 1.500 dirhams (138 euros)- para familias interesadas en adoptar niños abandonados. EFE
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