Venezuela confía en que el liderazgo de León XIV marque un nuevo tiempo de justicia
Caracas, 8 may (EFE).- El Gobierno de Venezuela felicitó este jueves al cardenal estadounidense Robert Prevost, que se hará llamar León XIV, por su elección como papa y dijo confiar en que su liderazgo marcará un nuevo tiempo de «renovación espiritual, justicia y acercamiento entre los pueblos».
«Deseamos a su Santidad sabiduría, fortaleza y discernimiento en el ejercicio de su Pontificado. Esperamos que su misión continúe y profundice el camino trazado por el papa Francisco, quien supo devolverle a la Iglesia su carácter humilde, comprometido con los más pobres, cercano a las causas justas y sensible a los dolores de la humanidad», dijo la Cancillería venezolana en un comunicado publicado en Telegram.
El Ejecutivo chavista señaló que en estos tiempos de «profundos desafíos, marcados por guerras, el resurgir del fascismo y el progresivo debilitamiento del equilibrio internacional en el derecho y los valores de humanidad plena, el pontificado de León XIV asume una tarea compleja: contribuir a restaurar los equilibrios éticos, espirituales y morales dentro de la comunidad católica y del conjunto de la humanidad».
«Desde Venezuela, tierra de profundas convicciones cristianas, elevamos nuestras oraciones por el éxito de su misión y expresamos el deseo sincero de que su liderazgo contribuya a la unidad de la Iglesia, al diálogo entre culturas y religiones, y a la construcción de un mundo más justo, pacífico e inclusivo», añadió.
Prevost, de la orden agustina, nació en 1955 en Chicago (EE.UU.) pero su carrera eclesiástica ha transcurrido principalmente en Perú, donde Francisco lo nombró como obispo de Chiclayo en 2018.
En 2023 el pontífice argentino le llamó a Roma para hacerle cardenal y nombrarle prefecto del Dicasterio para los Obispos, el ministerio vaticano que elige a los monseñores de todo el planeta, además de presidente de la Pontificia Comisión para América Latina.
En su primer mensaje como papa, León XIV pidió ayuda a la gente para «construir puentes de paz» con el objetivo también de buscar la justicia, e invitó a hacerlo sin miedo, y dirigió un «saludo de paz».
Allí afirmó que Dios ama a la humanidad «incondicionalmente» y animó a caminar «unidos, de la mano», con la premisa de que «el mal no prevalecerá». EFE
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