España y Portugal enfrentan una nueva tormenta tras las inundaciones de esta semana
A golpe de evacuaciones preventivas, España y Portugal afrontan este sábado los efectos del paso de una nueva borrasca, bautizada como Marta, en regiones ya castigadas por las severas inundaciones de los últimos días y que ya causó la muerte de un bombero portugués.
El bombero es la primera víctima conocida de la tormenta Marta.
Las agencias meteorológicas de ambos países alertaron de la llegada a la península ibérica de la tempestad, justo tras el paso de la tormenta Leonardo.
Más de la mitad de Andalucía, la región más afectada en el sur de España, se encuentra este sábado en alerta naranja por precipitaciones y «rachas de viento localmente intensas», según anunció Aemet, la agencia meteorológica nacional.
El presidente regional andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, dijo en la tarde que la «situación es compleja» y la «borrasca que hemos tenido, este río atmosférico» es algo «nunca antes visto en nuestra tierra».
Añadió que «el impacto económico va a ser millonario» pues resultaron golpeados «muy duramente» los sectores primario, la agricultura, la ganadería, la pesca, el turismo y «nuestras infraestructuras».
«Las obras que se tienen que hacer para volver a ponerlas en marcha supera los 500 millones de euros», por lo que «solicitaremos» la ayuda del Fondo de Contingencia del Estado y del Fondo de Solidaridad de la UE, agregó.
Según las autoridades, dos personas perdieron la vida a causa de este fenómeno: una mujer arrastrada por un río en Andalucía, cuyo cuerpo fue encontrado el viernes tras días de búsqueda, y otra persona fallecida en un accidente de carretera más al norte, en Castilla-La Mancha, provocado por el granizo.
En Andalucía, unas 11.000 personas fueron desalojadas de sus casas de forma preventiva, y hay numerosas carreteras cortadas y perturbaciones ferroviarias.
El sábado, el presidente de gobierno español Pedro Sánchez sostuvo una reunión en Madrid, un día después de haberse desplazado a Adalucía.
Evacuados de Grazalema, una de las comunas andaluzas más afectadas, habitantes fueron recibidos en un gimnasio en la ciudad de Ronda.
El FC Sevilla anunció en comunicado que su partido de fútbol contra Gerona en Sevilla esta noche, fue aplazado para preservar la seguridad de los espectadores.
Como señal del peligroso aumento del nivel del agua, el famoso Puente Romano de Córdoba que cruza el río Guadalquivir, situado cerca de su famosa Mezquita-Catedral, fue cerrado al tráfico peatonal, ya que los autos no podían pasar.
Tras sobrevolar el área en helicóptero y conversar con los equipos de rescate, Sánchez pidió el viernes prudencia a la espera de «días complejos» por venir, con «una meteorología muy adversa, muy peligrosa, muy delicada».
La península ibérica está en primera línea del cambio climático y encadena desde hace años olas de calor cada vez más largas, que empiezan incluso antes del verano, y episodios de lluvias intensas cada vez más frecuentes.
– Más lluvias –
En el vecino Portugal, donde este sábado murió un bombero, la agencia meteorológica nacional (IPMA) puso el conjunto del litoral en alerta naranja, por unas olas que se espera alcancen hasta 13 metros de altura.
El bombero portugués murió este sábado durante una «operación de patrulla, reconocimiento y vigilancia» en los alrededores de un río en la comuna de Campo Maior, en el distrito de Portalegre (centro), informó la Autoridad Nacional de Protección Civil en un comunicado.
Según medios locales, el bombero, de 46 años, habría sido arrastrado por el río al intentar cruzar una zona inundada.
Ocho de los 18 distritos del territorio continental, en el centro y el sur del país, están igualmente en alerta naranja.
«Las cuencas hidrográficas están todas bajo fuerte presión», en particular el río Tajo, cerca de Lisboa, y el Sado, más al sur, indicó a AFP un portavoz de protección civil.
El primer ministro de Portugal Luis Montenegro, que viajó el sábado al norte del país, afirmó que se viven episodios climáticos «excepcionalmente violentos».
La consecuencia de ellos es que en tres días, las presas del país han liberado «un volumen de agua equivalente al consumo anual» nacional, indicó el viernes el presidente de la Agencia Portuguesa de Medio Ambiente, José Pimenta Machado.
Una persona falleció a causa de la borrasca Leonardo, esta semana, y la anterior otras cinco perecieron al paso de la tormenta Kristin en Portugal.
En esta ocasión, unas 1.100 personas fueron evacuadas de sus casas.
Pese a esta «crisis devastadora», la segunda vuelta de las elecciones presidenciales se celebrará el domingo, según dijo el primer ministro Luis Montenegro.
Pero tres municipios muy afectados, entre ellos Alcácer do Sal, aplazarán la votación una semana.
A cientos de kilómetros al sur, Marruecos también se ha visto golpeado por estas tormentas sucesivas de los últimos días, que obligaron a desalojar temporalmente a unas 150.000 personas en el noroeste del país.
Las autoridades han puesto en marcha repartos de ayuda por helicóptero, y difundieron imágenes en las que se ven campos, carreteras y mezquitas inundados.
rbj-tsc-anr/avl/pb/eg