The Swiss voice in the world since 1935

El calor extremo afecta el transporte, la calidad del agua o las cosechas

termómetro que marca 36 grados
En varias regiones de Suiza, el pasado 30 de julio las temperaturas superaron los 35 grados. Keystone / DPA

Las altas temperaturas y las olas de calor prolongadas implican riesgos para la salud y el medioambiente. Tienen, además, toda una serie de efectos menos conocidos, aunque relevantes.

Una nueva ola de calor está afectando a Suiza, con temperaturas de hasta 39 grados en las llanuras. Se ha decretado una alerta por ola de calor de nivel 4 —el más alto— que afectará al centro-sur del Tesino, en el noroeste de Suiza, y la región del lago Lemán, tal y como ha indicado MeteoSwissEnlace externo.

El calor extremo compromete la capacidad del organismo para mantener su temperatura constante y favorece la deshidratación. En los casos más graves, puede provocar golpes de calor, estados de confusión y trastornos cardiovasculares, con consecuencias potencialmente mortales para las personas vulnerables. En Suiza el calor se ha relacionado durante los últimos veranos con unas 500 muertes al año, según estimaciones del Instituto Suizo de Salud Pública y Tropical.

Aunque el calor no afecta solo a las personas. Las altas temperaturas también pueden afectar de manera significativa a las infraestructuras, la producción de energía y los bienes de primera necesidad. He aquí algunos de los efectos menos conocidos de las olas de calor.

El calor reduce la producción de energía nuclear 

Las temperaturas elevadas del agua de los ríos pueden limitar la capacidad de enfriar las centrales nucleares y, por lo tanto, su funcionamiento. El 26 de junio, la empresa eléctrica Axpo apagó los dos reactores de Beznau, en el cantón de Argovia, porque el agua del río Aar que los refrigera había alcanzado los 25 grados. Solo un mes después volvió a conectar los reactores a la red eléctrica a una potencia reducida.

La reducción de potencia y la parada son medidas necesarias para proteger el ecosistema del río y garantizar que se cumpla la normativa medioambiental. Ya en julio de 2025, la central nuclear de Beznau suspendió temporalmente la producción de electricidad por la temperatura del agua.

Francia también se ha visto obligada este verano a parar temporalmente tres de sus 57 reactores. Otros ocho han funcionado a potencia reducida. El grupo energético público francés EDF, en un estudioEnlace externo realizado sobre dos centrales a orillas de los ríos Mosa y Garona, estima que el aumento de la temperatura del agua y la disminución de los caudales fluviales —como consecuencia del cambio climático— hará que de aquí a 2050 la disponibilidad de los reactores se reduzca en un 2 % anual.

Las paradas provocan pérdidas a quienes gestionan las centrales, porque durante días o semanas no pueden vender electricidad. El impacto, sin embargo, es limitado, ya que en verano los precios son más bajos. «Si el calor persiste, las consecuencias económicas para el operador energético pueden ser más importantes», advierte Massimiliano Capezzali, profesor del Instituto de Energías de la Escuela Superior de Ingeniería y Gestión del cantón de Vaud, en una entrevista con la RSIEnlace externo.  

Agua para proteger las vías los días de calor

El calor extremo dilata el acero de los raíles y puede deformar las vías y los cambios de vía. También puede causar problemas en las líneas de contacto eléctricas que alimentan a los trenes, lo que altera la circulación.

En junio, los Ferrocarriles Federales Suizos detectaron fallos causados por el calor en la infraestructura ferroviaria y en el material rodante, como el sobrecalentamiento de los motores de tracción. Además, según señala la empresa, cuando el aire acondicionado funciona a pleno rendimiento, se producen averías con mayor frecuencia.

Hasta ahora, el servicio ferroviario en Suiza se ha mantenido estable, aunque con retrasos. En Francia, en cambio, la compañía ferroviaria nacional ha suprimido decenas de trenes, incluidos algunos de las líneas de alta velocidad.

Para proteger la infraestructura ferroviaria durante los picos de verano, los ferrocarriles suizos rocían agua sobre las vías y el balasto mediante vagones cisterna. De cara al futuro tienen previsto sustituir las traviesas de madera por otras de hormigón, más resistentes a la dilatación de los raíles.

Un vagón rocía agua sobre las vías
Vagones cisterna rocían agua sobre las vías para evitar que el calor deforme los raíles. Keystone / Georgios Kefalas

Los gérmenes proliferan en el agua potable 

Los ríos y las masas de agua en Suiza cada vez están más calientes. En los lagos de tamaño pequeño y mediano, a principios de junio, se rozaron los 30 grados. Este verano los lagos se han calentado hasta 7 grados por encima de la media registrada entre 1983 y 2024, según el servicio meteorológico MeteonewsEnlace externo.

Este fenómeno no solo supone una amenaza para los peces, sino que también pone en peligro la calidad y la seguridad del agua potable. La asociación de empresas de agua del lago de Constanza y del Rin (AWBR) ha advertido de que las temperaturas más elevadas favorecen la proliferación de gérmenes como la legionela.

En Suiza, el agua potable no debería superar la temperatura máxima prevista por la legislación, que es de 25 grados, pero, según la AWBR, este valor ya no se puede respetar en todas partes. En torno al 20 % del agua potable que se consume en Suiza procede de los lagos.

Además, como hay un aporte invariable de sustancias contaminantes, que en verano disminuya el caudal de los ríos implica concentraciones mayores de pesticidas, productos químicos industriales y residuos de medicamentos.

río parcialmente seco
Imagen del río Rin tomada el 10 de julio de 2026 en el tramo entre Sevelen, en Suiza, y Vaduz, en Liechtenstein. Keystone / Gian Ehrenzeller

Fruta y verdura más cara y de menor calidad 

Como consecuencia de la ola de calor, las explotaciones de frutas y verduras tienen que regar más que en un verano «normal». Y eso repercute en los costes de producción. «Queda por ver si estos costes adicionales podrán compensarse en el mercado», indica Andreas Allenspach, director de Swisscofel, la asociación suiza del comercio de frutas, verduras y patatas.

La Unión Suiza de Productores de Hortalizas tiene la intención de solicitar un precio de venta más alto. Su vicedirector, Markus Waber, considera que «los horticultores deberían recibir una compensación adecuada y apropiada por el esfuerzo adicional que supone el riego».

La cadena de minoristas Migros ha declarado que, de momento, no ha aumentado los precios por la ola de calor. Coop, el otro gigante de la distribución en Suiza, por su parte, prevé que los efectos de la ola de calor se reflejen en los precios en las próximas semanas.

La Unión Suiza de Agricultores (USC), entrevistada por la agencia de prensa AWP, prevé un descenso de la calidad de las frutas y verduras, más que pérdidas en la cosecha. La producción que más sufrirá el calor entre las hortalizas serán las patatas, que corren el riesgo de quedarse pequeñas, lo que podría hacer —según la USC— que no puedan comercializarse.

La situación se presenta mucho más problemática para los cultivos —como la soja, el girasol y el maíz— que se cosecharán en otoño. «Están sufriendo mucho, tanto por la falta de agua como por las altas temperaturas», ha señalado Pierre-Yves Perrin, director de la Federación Suiza de Productores de Cereales.

Mostrar más

¿Menos enfermedades transmitidas por garrapatas debido al calor? 

El calor y la sequía persistentes no tienen solo consecuencias negativas. De hecho, podrían frenar la propagación de garrapatas y escarabajos japoneses; peligrosos para los seres humanos y las plantas, respectivamente.

La Oficina Federal de Salud Pública (OFSP) subraya que a las garrapatas no les gustan las condiciones ambientales propias de la ola de calor. Las altas temperaturas podrían influir en la evolución de las enfermedades transmitidas por estos arácnidos, en particular la meningoencefalitis primaveral-estival (FSME) y la borreliosis, también conocida como enfermedad de Lyme.

El número de infecciones por meningoencefalitis primaveral-estival, en junio de 2026, ha sido notablemente menor al del mismo mes del año anterior: 1,18 casos por cada 100.000 habitantes frente a 1,46, según datos de la OFSP. También se observa una tendencia similar en el caso de la borreliosis: 23,16 casos por cada 100.000 habitantes frente a los 28,45 de junio de 2025.

una polilla sobre una hoja
Las garrapatas pueden transmitir enfermedades como la meningoencefalitis primaveral-estival y la borreliosis. Keystone / Gaetan Bally

Las temperaturas entre 21 y 35 grados son óptimas para los coleópteros japoneses, según ha explicado Timo Börker, del servicio cantonal de protección fitosanitaria de la ciudad de Basilea. Estas condiciones, no obstante, no son ideales para desarrollar sus larvas, que tienen dificultades para crecer en suelos secos. Los efectos solo podrán evaluarse con certeza la próxima temporada.

Artículo editado por Balz Rigendinger; y adaptado al español por Lupe Calvo. Revisado por Carla Wolff. 

Los preferidos del público

Los más discutidos

En cumplimiento de los estándares JTI

Mostrar más: SWI swissinfo.ch, certificado por la JTI

Puede encontrar todos nuestros debates aquí y participar en las discusiones.

Si quiere iniciar una conversación sobre un tema planteado en este artículo o quiere informar de errores factuales, envíenos un correo electrónico a spanish@swissinfo.ch.

SWI swissinfo.ch - sucursal de la Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR

SWI swissinfo.ch - sucursal de la Sociedad Suiza de Radio y Televisión SRG SSR