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Marco Rubio habla durante el debate de precandidatos republicanos a la Casa Blanca celebrado el sábado 6 de febrero en Manchester, New Hampshire (noreste de EEUU)

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El senador Marco Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, fue el principal blanco de los ataques de sus rivales en un debate de precandidatos del Partido Republicano particularmente tenso, cuatro días antes de las primarias de New Hampshire.

"Simplemente, no tiene la experiencia para ser presidente de EEUU", lanzó el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, durante un intercambio especialmente duro en el que acusó al senador de Florida de no haber estado involucrado en una decisión importante en la que "hubiese tenido que ser responsabilizado".

El exgobernador de Florida Jeb Bush también cuestionó la experiencia de Rubio, señalando que EEUU necesita un presidente que logre consensos. "Marco Rubio es un político dotado (...) pero ya lo intentamos (un joven senador) con Barack Obama", apuntó.

Visiblemente agitado, Rubio, de 44 años -el más joven de la campaña-, intentó desviar la ofensiva, repitiendo cinco veces el mismo ataque contra el presidente Barack Obama, a quien acusa de querer "cambiar este país, para que EEUU sea como el resto del mundo".

"Cuando sea presidente de EEUU, vamos a retomar todas las cosas que hicieron a EEUU la nación más grandiosa del mundo", declaró Rubio. El senador intenta mantener su buena estrella después del sorpresivo tercer lugar logrado en Iowa, el estado que abrió las primarias, el pasado lunes.

Fue el debate más reducido hasta la fecha en la campaña republicana, con solo siete aspirantes, la última oportunidad para muchos de ellos de convencer a los votantes indecisos de New Hampshire.

Segunda escala en el largo maratón para designar a los candidatos republicano y demócrata que se enfrentarán en la elección presidencial del 8 de noviembre, este estado del noreste del país puede consolidar a los ganadores a la siguiente etapa y sentenciar a muerte las ambiciones de los perdedores.

El magnate Donald Trump, regresando al escenario de los debates tras boicotear el anterior, se presentó de entrada como portador del "mejor temperamento" para ser presidente de EEUU, redoblando en sus posturas contra la inmigración ilegal y el "problema" de los musulmanes. "Nuestro país ya no gana, vamos a ganar con Trump", afirmó el magnate inmobiliario, quien por una vez no fue el centro de ataques.

- Diferencias en inmigración -

Trump bate el récord de rechazo en su partido: un 30% de los republicanos alega que jamás lo elegiría candidato presidencial del partido, según un sondeo del instituto Quinnipiac publicado el viernes. En el otro extremo, solo el 7% de los votantes de ese partido afirma que "jamás apoyaría" a Rubio.

Si el senador de Florida logra una buena posición en la votación el martes, confirmaría su estado como candidato de la dirigencia del partido, temerosa de Trump, el candidato "políticamente incorrecto" sin compromiso partidario, y del senador ultraconservador Ted Cruz, preferido de los votantes de Iowa pero detestado en el Congreso por sus obstinadas posiciones.

En New Hampshire, Trump lidera los sondeos con 35% de apoyo entre votantes republicanos, con una ventaja de 21 puntos sobre el 14% de Rubio, según la última encuesta de la Universidad de Massachusetts Lowell y 7News. Pero aún el 9% está indeciso.

Durante el debate, organizado en el Saint Anselm College, una universidad católica en la ciudad de Manchester, los candidatos expresaron sus posiciones sobre inmigración, terrorismo, salud, las fuerzas armadas y la policía, los veteranos y el matrimonio homosexual.

Trump se mostró favorable a usar el ahogamiento simulado contra sospechosos de terrorismo, la técnica de interrogatorio prohibida por Obama, y que también fue apoyada por el senador Ted Cruz en casos de urgencia. Jeb Bush se opuso.

"Si alguien está aquí ilegalmente, debe ser deportado", zanjó Cruz sobre la cuestión de los 11 millones de indocumentados en EEUU, la mayoría de ellos de origen latinoamericano.

El gobernador de Ohio, John Kasich, dijo que "no se podría" imaginar separar a familias, al proponer una vía a la legalización, sin ciudadanía, para los indocumentados. Rubio se mostró contrario a discutir cualquier regularización antes de reforzar la frontera con México.

Bush, Christie y Kasich, con New Hampshire convertido en un asunto de ahora o nunca, presionaron sobre su capacidad para resolver problemas y sus posiciones más centristas.

A pesar de las protestas, la única mujer en liza en el bando republicano, Carly Fiorina, expresidenta de la empresa informática Hewlett-Packard, fue excluida del debate debido a sus bajos niveles en los sondeos.

Rene Paquin, un instructor de ciegos, señaló que esta elección era tan importante que lo hizo acudir a su primer mitin político. "Estoy buscando a alguien con integridad, que nos diga la verdad y que piense que realmente puede marcar la diferencia", dijo Paquin a la AFP.

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AFP