Al menos 10 soldados somalís muertos en choques con grupo sufí moderado
Mogadiscio, 26 mar (EFE).- Al menos 10 soldados somalíes murieron anoche en enfrentamientos en el estado de Galmudug (centro) con las fuerzas paramilitares de la organización moderada sufí Ahlu Sunna Wal Jamaa, confirmaron hoy a Efe fuentes de ambos bandos.
«Las fuerzas de Galmudug atacaron nuestra base para provocarnos y hubo diez muertos. Sentimos mucho la muerte de nuestros jóvenes», dijo a Efe por vía telefónica el portavoz del grupo sufí, Shiekh Hassan.
Según Hassan, el enfrentamiento se produjo después de que las fuerzas armadas de Galmudug atacaran la base que el grupo tiene a las afueras de la capital del estado, la ciudad de Dhusamareb.
Las autoridades, por su lado, acusaron al grupo sufí de estar movilizando nuevas tropas en su territorio.
«Ahlu Sunna está tratando de paralizar la administración, se están preparando para luchar contra el Gobierno, lo que no podemos tolerar», dijo a Efe el general Mascuud Mohamed Warsame, comandante en jefe de las fuerzas estatales de Galmudug.
Estos hechos suponen el reavivamiento del conflicto entre las autoridades y esta organización sufí, que es muy popular en el estado, donde tiene su gran bastión histórico.
Opuestos al islamismo radical, los sufíes -místicos del Islam muy extendidos en Somalia- han sido uno de los objetivos principales del terrorismo yihadista (que los considera herejes), lo que los llevó a organizarse en grupos de carácter paramilitar como Ahlu Sunna Wal Jamaa.
Aunque la organización luchó junto al Gobierno para combatir al grupo yihadista somalí Al Shabab, su expansión despertó recelos en Mogadiscio, con las autoridades federales opuestas al auge de movimientos armados.
Hace unos dos años, Ahlu Sunna Wal Jamaa había aparentemente abandonado Galmudug a raíz de los enfrentamientos con las fuerzas estatales y el Gobierno había recuperado el control de las zonas que ocupaba.
A principios de septiembre, sin embargo, sus dirigentes retornaron para acudir al tributo anual a su líder espiritual, Yusuf Direed, pero durante los eventos religiosos fueron atacados por las fuerzas de seguridad en un intento de dispersar a los participantes, lo que provocó el enojo de la comunidad.
En octubre, los sufís tomaron el control de varios distritos y localidades de Galmudug, generando una escalada de tensiones con las autoridades federales y del estado, que desplegaron sus tropas en la zona.
No obstante, el grupo reiteró entonces en declaraciones a Efe que su objetivo no era enfrentarse a las fuerzas del Gobierno, sino participar en la lucha contra el yihadismo.
A finales de ese mes, al menos 10 personas murieron -entre ellas un niño- en enfrentamientos entre ambos bandos en la ciudad de Guri Ceel, según denunció la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
Desde entonces, las autoridades habían recuperado el control de esas ciudades y no se habían dado más estallidos de violencia, mientras el grupo sufí se había retirado a sus bases en las localidades de Hurshe, Hiraale y Bohol.
Somalia vive en un estado de conflicto y caos desde que en 1991 fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre, lo que dejó al país sin Gobierno efectivo y en manos de señores de la guerra y milicias islamistas como Al Shabab. EFE
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