Alemania espera que se alcancen hasta 40 grados en ola de calor y busca cómo refrescarse
Salvador Martínez Mas
Berlín, 23 jun (EFE).- El Servicio Meteorológico Alemán (DWD) prevé que se alcancen próximamente hasta los 40 grados en Alemania, un país donde los hogares no suelen tener aire acondicionado y cuyos ciudadanos apuran las horas del día que se alejan de las temperaturas máximas, como hacían este martes los berlineses a la sombra y a orillas del río Spree.
Gerald, un jubilado, descansa a la sombra junto a su bicicleta en la que, según explicó a EFE, siempre lleva un refresco, pues «beber mucho» es lo que más le ayuda a sobrellevar el calor.
«Voy mucho en bicicleta y con este tiempo es casi imposible. Por eso soy madrugador. Me levanto a las 05.00 de la mañana. Hago unos kilómetros, luego me voy a la sombra y sigo por la tarde», dijo este hombre, que reconoció que, cuando hay más de 30 grados, él prefiere el tren a la bicicleta.
Precisamente para el jueves hay previstos incluso 40 grados en zonas del oeste y del suroeste de Alemania, cuyo territorio, salvo una franja del norte y noreste, ya está bajo aviso por altas temperaturas y «calor extremo».
«¡Calor extremo en algunas zonas!», exclamó el DWD en su previsión diaria para la región de Baden-Württemberg, en el suroeste germano, y donde también «se esperan tormentas eléctricas intensas».
Un «calor brutal» en Berlín
Entre las personas que buscaban la sombra junto al Spree este martes se encontraba Kassem Taher Saleh, diputado de Los Verdes, quien señaló a EFE que este fin de semana dejará Berlín para refrescarse en la costa del norte alemán.
«Este fin de semana va a hacer demasiado calor en la ciudad, va a ser brutal», destacó al aludir a las previsiones de temperaturas superiores a los 35 grados para el fin de semana en Berlín y que, desde el viernes, podrían llegar a 37 grados.
Muertos mientras se bañaban en dos días
Entre quienes no pueden salir de Berlín, los hay que buscan refrescarse de otro modo, como las cerca de 500 personas que la asociación Fluss Bad Berlin congregó el pasado sábado en el Spree para reivindicar con un baño colectivo que el río sea utilizable como atracción acuática en el centro de la capital alemana.
Escapar al calor con baños implica riesgos y este martes fueron recuperados los cuerpos sin vida de tres varones de 23, 27 y 50 años que habían sido dados por desaparecidos en el oeste de Alemania mientras se bañaban el sábado en el río Rin, cuyo caudal la Sociedad Alemana de Salvamento Acuático (DLRG) considera «peligroso».
El pasado domingo murió ahogado en el lago Epplesee, en el suroeste del país, otro joven de 23 años, mientras que otro adolescente perdió la vida mientras se bañaba en un canal de Gelsenkirchen, en el oeste germano.
Persianas bajadas y hielo
Arnulf, otro jubilado berlinés, describió que su estrategia frente al calor consiste en cerrar y oscurecer todo con cortinas o persianas y dejar una ventana entreabierta además de tener suficientes bebidas.
«Este fin de semana queríamos tener invitados en casa y por eso queremos tener suficientes bebidas y hielo», señaló.
Ian, un estadounidense que lleva cinco años viviendo en Berlín, destacó a EFE que en su país también hay olas de calor pero «en Estados Unidos hay aire acondicionado en todas partes, y la diferencia en esto con Europa es enorme».
Cada vez más días con más de 30 grados
Según el DWD, el número de días con temperaturas superiores a los 30 grados aumenta de forma continua en Alemania.
Hace una década, los años con más de diez días de calor eran casos excepcionales -como en 2006 y en 2015-, pero en 2018 hubo algo más de 20, en 2019 y 2022 fueron 17, mientras que en 2020 y 2025 sumaron once.
Luca, un joven arquitecto francés que está de turismo en Berlín, explicó a EFE mientras hacía fotos a los alrededores del Reichstag, que ha visto en las noticias cómo en Francia se han llegado a los 40 grados mientras en la capital germana aún se puede pasear.
«Hay que beber agua, no llevar ropa negra, ahora mismo no hace tanto calor, y estar bajo este tipo de edificios», afirmó Luca mientras señalaba la amplia sombra que genera la Casa Marie Elisabeth Lüders, parte del conjunto arquitectónico del Parlamento alemán. EFE
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