Brasil lanza títulos para recompensar la preservación ambiental en propiedades privadas
São Paulo, 30 oct (EFE).- El Gobierno de Brasil lanzó este jueves títulos financieros para recompensar la preservación ambiental en tierras privadas y, al mismo tiempo, facilitar la regularización de propietarios con infracciones, con un mercado potencial de 12.700 millones de reales al año (unos 2.300 millones de dólares).
Un total de 4,2 millones de hectáreas de propiedades privadas que preservan más de lo que les exige la ley podrán generar Cuotas de Reserva Ambiental (CRA), informaron las autoridades durante la presentación del mecanismo.
Cada título, que será emitido por el Servicio Forestal Brasileño, certificará una hectárea de excedente de vegetación nativa.
Las CRA podrán ser compradas, a su vez, por propietarios que buscan regularizarse tras haber talado más de lo previsto en la legislación.
Hay 25,5 millones de hectáreas que incumplen con el mínimo de conservación vegetal exigido por la ley, según el Servicio Forestal.
El viceministro de Medio Ambiente, João Paulo Capobianco, afirmó durante la presentación que este instrumento tiene un impacto positivo «doble», al estimular la preservación y facilitar la regularización.
«Tiene un potencial enorme para transformar la conservación en un activo económico», declaró.
La idea es que, en un futuro, estos títulos sean registrados en las bolsas de valores y que también puedan ser comprados por personas que, sin tener propiedades con infracciones, estén interesadas simplemente en contribuir a la conservación.
El ambientalista Bernardo Furrer, dueño de una reserva natural particular que ahora podrá ser certificada y emitir títulos, dijo durante el acto que el nuevo instrumento «garantiza la sustentabilidad» de las áreas protegidas en tierras privadas.
La ley brasileña exige que los propietarios en la Amazonía mantengan el 80 % de la vegetación intacta, porcentaje que baja al 20 % en el caso del Cerrado, la extensa sabana tropical que se extiende por el centro del país.
Sin embargo, el avance de la actividad agropecuaria ha impulsado la deforestación de vastas áreas de Brasil, que en la Amazonía ha alcanzado una superficie del tamaño de España en los últimos 40 años. EFE
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