Canadá dice que EE.UU. no ha solicitado ayuda a la OTAN y que no intervendrá en la guerra
Toronto (Canadá), 17 mar (EFE).- Canadá dijo este martes que Estados Unidos no ha solicitado la ayuda de la OTAN en la guerra que mantiene con Irán y que no tiene intención de participar en «acciones militares ofensivas».
La ministra de Exteriores de Canadá, Anita Anand, afirmó en una conferencia de prensa virtual que «no se ha formulado ninguna petición ni se ha solicitado asistencia» en respuesta a la posible implicación de la OTAN en el conflicto tras las exigencias del presidente estadounidense, Donald Trump, de que países de la organización colaboren en el desbloqueo del estrecho de Ormuz.
«Canadá, como miembro fundador de la OTAN, sigue apoyando los principios de defensa colectiva y disuasión, y respalda plenamente a los aliados de la OTAN en lo que respecta a los mecanismos de activación de una actuación de la Alianza. En este momento, es importante recordar que esas conversaciones entre los aliados de la OTAN no se han producido», añadió.
Anand también destacó que «no se consultó a Canadá» antes de que EE.UU. e Israel atacaran Irán. «Canadá no participó en la operación militar y no tiene intención de implicarse en la acción militar ofensiva que sigue produciéndose», continuó.
«Lo importante para Canadá, y desde luego en el marco de mis esfuerzos como ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, es encontrar vías hacia la desescalada, así como una solución que preserve la vida de los civiles y las infraestructuras civiles», añadió.
La ministra de Exteriores señaló en varias ocasiones que Canadá está trabajando para que se respete el derecho internacional, en particular en torno al derecho de navegación en el estrecho de Ormuz.
Aunque el primer ministro canadiense, Mark Carney, ha señalado que cree que los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán no se ajustan al derecho internacional, Anand evitó criticar a EE.UU. e Israel y se centró en las acciones de Teherán.
«Una cuestión clave relacionada con el derecho internacional es la seguridad marítima. Los principios jurídicos en juego en materia de seguridad marítima, y del estrecho de Ormuz en particular, son que no debe producirse una militarización de las rutas marítimas internacionales ni impedirse que los países de todo el mundo dispongan de los recursos que necesitan», explicó.
«De hecho, bloquear el estrecho de Ormuz vulnera la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, así como el derecho internacional consuetudinario, y los buques de todos los países tienen derecho a transitar por él. Este es un punto muy importante en el que estoy trabajando con países de la región del Golfo y de todo el mundo», concluyó. EFE
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