Carlos III recibe una cálida bienvenida en Bermudas tras su visita a EEUU
El rey Carlos III hizo una escala el viernes en el territorio insular británico de Bermudas, tras su visita a Estados Unidos.
Fue la primera visita de un rey británico a Bermudas en sus 400 años de historia, refirió dijo Carlos.
«Me dicen, para mi asombro, que también es la primera vez en los 400 años de historia de Bermudas que las islas reciben realmente a un rey reinante», dijo Carlos durante una recepción en la Casa de Gobierno, en Hamilton, la capital de Bermudas. «Así que lamento muchísimo que haya tardado tanto».
Carlos también visitó una exposición sobre el comercio transatlántico de esclavos, que tuvo en Bermudas uno de sus puertos clave, un tema sensible sobre el cual la corona británica se ha visto presionada para pronunciarse anteriormente, sin que hasta ahora haya ofrecido excusas.
El monarca, que llegó a la isla sin la reina Camila, saludó a un grupo de escolares y conversó con ellos en los escalones de la iglesia de San Pedro, en Saint George’s.
Carlos recibió el saludo real y la banda del Regimiento Real de Bermudas interpretó el himno nacional antes de adoptar un tono más relajado con la canción «Jamming» de Bob Marley y los Wailers.
En la parroquia de Sandys, la comitiva real disfrutó de bailes de los Gombeys, bailarines que mantienen una tradición folclórica con influencias africanas, caribeñas y nativas americanas.
Ellos bailan en grupo, cada uno con variaciones en sus coloridos trajes, caracterizados por imponentes tocados que suelen rematar con plumas de pavo real y capas a menudo adornadas con más plumas.
Sus atuendos incluían cascabeles que simbolizan las cadenas que ataban a los esclavos y pequeños espejos para ahuyentar a los malos espíritus.
También llevaban máscaras pintadas, una tradición que se remonta a cuando se prohibía a los esclavos bailar en público, lo que les obligaba a ocultar su identidad.
El monarca llegó a Bermudas el jueves tarde procedente de Estados Unidos, donde realizó una visita de cuatro días que fue considerada un éxito.
Los reyes agradecieron a los estadounidenses por «la calidez de su acogida» durante su primer viaje a ese país como monarcas. «Hasta la próxima… Dios bendiga a Estados Unidos», publicaron en X.
Carlos, de 77 años, esquivó las tensiones entre Trump y el primer ministro Keir Starmer por su negativa de sumarse a la guerra contra Irán.
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