China pide «contención» a Afganistán y Pakistán tras ataque pakistaní a hospital en Kabul
Pekín, 17 mar (EFE).- El Gobierno chino instó este martes a Afganistán y Pakistán a que «mantengan la calma y la contención», después de que el Gobierno de los talibanes elevase este martes a 400 el número de muertos y a 250 los heridos por el bombardeo aéreo paquistaní contra un hospital de rehabilitación en Kabul.
El portavoz de la Cancillería china Lin Jian pidió hoy en una rueda de prensa a las autoridades de ambos países, fronterizos con China, que «entablen intercambios directos lo antes posible, logren un alto el fuego sin demora y resuelvan sus contradicciones y diferencias a través del diálogo».
Lin aseveró que China «continuará desempeñando un papel constructivo, a través de sus propios canales, en la desescalada de las tensiones y en la facilitación de la mejora de las relaciones entre ambas naciones», y recordó que las autoridades chinas han urgido a sus homólogas afganas y pakistaníes a «garantizar la seguridad del personal, los proyectos y las instituciones chinos» en sus territorios.
«El diálogo y la negociación constituyen el único medio eficaz para resolver las cuestiones entre ambos países», indicó el vocero.
El citado bombardeo aéreo paquistaní contra un hospital de rehabilitación en Kabul llevó al régimen afgano a amenazar con una respuesta militar inmediata.
El ataque se produjo en la noche local de este martes, reduciendo a cenizas gran parte de las instalaciones mientras los pacientes dormían.
El principal portavoz talibán, Zabihullah Mujahid, aseguró que con este ataque al hospital del Gobierno de facto afgano deja de lado su intención de una resolución diplomática y acusó a Pakistán de emplear «tácticas israelíes» al atacar infraestructuras médicas.
La semana pasada, el ministro de Defensa afgano, Mohammad Yaqoob Mujahid, advirtió de que sus tropas estaban listas para una «guerra de diez años» y que responderían a cualquier ataque sobre Kabul con una ofensiva directa contra Islamabad.
La crisis, que estalló a finales de febrero tras la declaración de una «guerra abierta» por parte de Pakistán contra la insurgencia en suelo afgano, ya acumulaba antes de esta noche un balance de casi un centenar de civiles muertos según la ONU.
Pakistán mantiene que sus operaciones fueron precisas y dirigidas contra un arsenal del grupo insurgente Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), atribuyendo la destrucción del hospital a explosiones secundarias de armamento oculto. EFE
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