Crecen las críticas al socialismo francés por pactos con izquierda radical en municipales
(Actualiza con la retirada de la candidata ultraderechista en París)
París, 17 mar (EFE).- Las críticas al Partido Socialista (PS) continuaron este martes, incluso desde su entorno, por los pactos alcanzados con la extrema izquierda de La Francia Insumisa (LFI) en algunas ciudades de cara a la segunda vuelta de las elecciones municipales del próximo domingo, que no incluyen a París y Marsella.
Las alianzas entre el PS y la LFI se multiplicaron de cara a la segunda ronda, en lugares como Toulouse, Nantes, Limoges, Aviñón, Brest o Clermont-Ferrand, algo que suscita fuertes críticas por parte de las filas de centro y conservadoras, que por el momento mantienen el llamado ‘cordón sanitario’ con la extrema derecha, pero también por parte el líder de Plaza Pública, Raphaël Glucksmann.
Para él, la respuesta a esos pactos puntuales, que rechaza, ha sido retirar sus candidatos de todas las listas socialistas que se fusionen con LFI. «La única forma de ser creíble en política es a través de la claridad, no aliándose con Jean-Luc Mélenchon», declaró hoy el eurodiputado, cuyo movimiento ha presentado aproximadamente mil candidatos, de los cuales unos veinte en cabeza de lista.
Por su parte, el secretario general del PS, Olivier Faure, continuó negando hoy cualquier «acuerdo nacional» con Mélenchon, pero dijo «entender perfectamente» los pactos puntuales de cara a la segunda vuelta de las municipales.
Acuerdos que incluso han alcanzado el bastión del expresidente francés François Hollande, Tulle. Durante la campaña, el ex jefe de Estado dijo que cualquier alianza con LFI en la segunda vuelta sería un «compromiso» para los socialistas de cara a sus votantes, que no lo entenderían.
Lo que sí está descartado es cualquier pacto entre PS y LFI en París y Marsella, las dos ciudades más importantes del país. Ni Emmanuel Grégoire en la capital, ni Benoît Payan en la villa portuaria del Mediterráneo, ambos favoritos, aceptaron una alianza con LFI para la segunda ronda, pese a exponerse a ser desbancados por la exministra de Cultura Rachida Dati (Los Republicanos) en el primer caso y Franck Allisio (Agrupación Nacional) en el segundo.
Sorpresivamente, el candidato de LFI en Marsella anunció pese a eso este martes la retirada de su lista para la segunda vuelta, lo que deja a Payan como el único candidato de la izquierda en liza. Mélenchon elogió la «serenidad» de Sébastien Delogu frente al «sectarismo» de Payan.
Y en París, la candidata ultraderechista y eurodiputada Sarah Knafo también anunció su retirada: «No por Rachida Dati, sino por París», dijo, para «bloquear a la izquierda» y dar un giro a la derecha en la capital tras 25 años de gobierno socialista. Dati ve así despejado, aún más, su camino tras el acuerdo y retirada del candidato del centrista Horizontes.
Pero el juego de las alianzas es, a veces, inesperado. Así, la candidata socialista en Estrasburgo (a la cabeza en la primera vuelta) ha pactado hoy con Horizontes, frente a la alianza cerrada la víspera por ecologistas y ‘melenchonistas’ para cerrarle el paso.
En ese sentido, también la líder de los Verdes, Marine Tondelier, defendió hoy los «acuerdos técnicos» con LFI en estas locales, ya que trata de mantener sus bastiones (Estrasburgo, Lyon, Genoble o Bègles) logrados en la llamada ‘ola verde’ de los comicios de seis años atrás. «Vivimos en un mundo muy duro. Tener un alcalde de izquierda o verde es una forma de protección social y medioambiental», dijo.
«La izquierda se está aliando con la izquierda, lo cual parece bastante normal», razonó Tondelier.
Todos tienen hasta las 18.00 hora local del martes (17.00 GMT) para registrar en las prefecturas (delegaciones del gobierno) las listas que irán a la segunda vuelta, ya sea en solitario o fusionadas, y comunicar también las que se retiran de la carrera.
El baile de pactos afecta a uno de cada diez ayuntamientos, que aún tendrán que ir a la segunda vuelta. La mayoría de los aproximadamente 35.000 municipios eligieron el domingo a su alcalde, ya porque solo se presentó una lista o porque alguna candidatura superó el 50 % de los votos. EFE
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