Comerciantes de petróleo y banqueros suizos tienen lazos cuestionables con Venezuela

Venezuela has the largest oil reserves in the world, but motor fuel has grown increasingly scarce in the past year due to US sanctions aimed at ousting President Nicolas Maduro Copyright 2020 The Associated Press. All Rights Reserved.

Empresas y bancos suizos están en la línea de fuego ahora que Estados Unidos intensifica la presión sobre el gobierno venezolano. Washington ha sancionado a numerosos altos funcionarios por lavado de dinero y tráfico de drogas en Venezuela, país conocido por su riqueza petrolera y descalabros económicos.

Este contenido fue publicado el 04 mayo 2020 - 11:00
Paula Dupraz-Dobias

La economía venezolana está hecha trizas tras acumular varios años de mala gestión y corrupción. La reciente histórica caída de los precios del petróleo ha sido un nuevo golpe para este país y se espera una catástrofe humanitaria derivada de los estragos que la COVID-19 ha causado en una nación que no logra satisfacer siquiera las necesidades básicas de su pueblo. Pese a ello, sigue en pie la lucha de poder entre el presidente Nicolás Maduro y el líder de la oposición Juan Guaidó.

El año pasado, la administración del presidente estadounidense Donald Trump puso en marcha una serie de medidas para obligar a Nicolás Maduro a abandonar el poder. Entre ellas un veto comercial al petróleo venezolano que ha forzado a muchos comerciantes de crudo a frenar las transacciones con este país. Algunos de ellos están basados en Suiza y han hallado soluciones para esquivar esta disposición.

Esquivando las sanciones petroleras

Estados Unidos sancionó al gigante petrolero ruso Rosneft por comprar oro negro a la compañía estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PdVSA) aunque no lo hacía de forma directa. Las operaciones se realizaban a través de RTSA, una filial que la empresa rusa tiene en Ginebra y cuya lista de clientes incluye a gigantes internacionales como BP, ExxonMobil, Royal Dutch / Shell, así como a los consorcios suizos Vitol, Glencore y Trafigura, según la agencia Reuters.

Estados Unidos ha acusado a Rosneft de transferir petróleo venezolano de un barco a otro, evitando así sanciones debido a que las operaciones no tienen lugar en tierra firme. Esta práctica se ha empleado regularmente para obtener crudo de Venezuela desde que el país fue sancionado, según confirmó un comerciante de petróleo que pidió el anonimato. El entrevistado relató que "los venezolanos están tan desesperados" por vender su petróleo que incluso aceptan enviar petróleo a China y que sean exclusivamente los intermediaros los que realicen el pago y no el comprador final. Con ello, borran rastros, evitan la existencia de documentos que dejen claro quién vendió, quién intermedió y quién compró, con el fin de que las autoridades no puedan comprobar las transacciones.

Otra práctica para esquivar las sanciones es lo que los comerciantes denominan “acuerdos uno-dos”, que consisten en crear empresas efímeras, que operarán durante periodos muy cortos porque solo sirven para una sola adquisición de petróleo. Después, desaparecen.

El pasado 12 de marzo, la empresa ginebrina TNK Trading International (TTI), otra de las subsidiarias de Rosneft, se colocó en la mira de Estados Unidos al “mediar en la venta y el transporte de crudo venezolano”.

Las empresas comerciantes de energéticos, con sede en Suiza "negociaron un gran porcentaje de las exportaciones de petróleo de Venezuela entre enero de 2019 y enero de 2020, TTI compró casi 14 millones de barriles de crudo a Petróleos de Venezuela (PdVSA)", confirmó el Departamento del Tesoro de Estados Unidos.

"Fin de las operaciones con Venezuela" 

Rosneft, liderado por un antiguo socio del presidente Vladimir Putin, anunció que pondría fin a sus operaciones con Venezuela y vendería sus activos (incluidas las operaciones comerciales) a una compañía estatal rusa, pero no reveló el nombre.

Sin embargo, Rosneft Trading y TTI siguen compartiendo la misma dirección en Ginebra. swissinfo.ch las ha contactado para saber qué sucederá con su plantilla de empleados en Ginebra (entre 20 y 49 personas, según datos disponibles en Internet), pero no ha obtenido respuesta.

A la pregunta de cómo han afectado las sanciones impuestas por Estados Unidos a las empresas que representa la Asociación Suiza de Comercio y Transporte de Mercancías (STSA), su secretaria general Florence Schurch reconoce que "claramente, estas sanciones tendrán un impacto sobre algunas empresas con sede en Suiza".

Sin embargo deja claro que la STSA no ha dado consejos ni directivas a sus miembros sobre cómo enfrentarse a estos posibles castigos. "Cada uno de los miembros de STSA es profesional y sabe perfectamente cómo lidiar con estos problemas, conoce y consulta diariamente las listas de sanciones como parte de sus operaciones diarias”.

El pasado 12 de marzo, la empresa ginebrina TNK Trading International (TTI), otra de las subsidiarias de Rosneft, se colocó en la mira de Estados Unidos al “mediar en la venta y el transporte de crudo venezolano”. swissinfo.ch

Empresa en Zug tiene vínculos con Maduro

En marzo pasado, otro comerciante de petróleo con sede en Suiza, Maroil Trading Inc., registrado en Zug, negoció la venta de 250 000 barriles de gasolina a Venezuela en medio de una importante escasez de combustible en el país, según la agencia Associated Press.

Maroil Trading es propiedad de Wilmer Ruperti, un empresario naviero venezolano y excapitán de un buque petrolero que, según la misma agencia, "tiene antecedentes por haber rescatado al gobierno socialista de Venezuela en momentos críticos".

Durante la presidencia de Hugo Chávez, Ruperti alquiló camiones cisterna rusos para entregar gasolina durante una huelga de empleados de PdVSA. Y más recientemente, se sabe que pagó honorarios legales a miembros de la familia de Maduro acusados de tráfico de drogas en el marco de una investigación en Estados Unidos sobre "narcoterrorismo".

Ni Ruperti ni Maroil Trading respondieron a la solicitud de entrevista de swissinfo.ch para hablar sobre sus operaciones desde Suiza. Las autoridades helvéticas no parecen estar investigando a los comerciantes acusados de violar las sanciones impuestas por Estados Unidos a Venezuela. El Ministerio Público de la Confederación Helvética ha declarado a swissinfo.ch que "en este momento, el MPC no tiene curso ningún proceso penal contra alguna empresa negociante de materias primas que tenga relación con el mercado petrolero venezolano".

Banca suiza para la élite política venezolana

Sin embargo, se han iniciado pesquisas sobre las actividades bancarias helvéticas vinculadas a Venezuela. La autoridad de supervisión financiera de Suiza, FINMA, investigó recientemente un esquema venezolano de lavado de dinero que involucra a un exempleado del banco suizo Julius Bär.

Este trabajo permitió concluir que los controles del banco eran laxos, tras lo cual Matthias Krull, un banquero germano-venezolano empleado por Julius Bär, fue sentenciado a 10 años de prisión en Florida por permitir operaciones de blanqueo de los llamados "bolichicos", un grupo de jóvenes empresarios cercanos al gobierno de Venezuela.

Varios clientes y personas cercanas a Krull, incluido el exguardaespaldas presidencial que se terminó convirtiendo en ministro de Finanzas venezolano, Alejandro Andrade, están detenidos en Estados Unidos por malversación y sobornos relacionados con fondos pertenecientes al

Estado de Venezuela. Andrade, en particular, tenía 17 cuentas con nueve bancos suizos en las que ocultaba dinero.

La lista incluye también a los primos Francisco Convit y Alejandro Betancourt, de la firma energética venezolana Derwick Associates, quienes también eran clientes de Krull y hoy están bajo investigación en Estados Unidos por operaciones de lavado de dinero que presuntamente involucran préstamos a PdVSA. 

Se presume que hay dinero oculto en diversos bancos suizos, incluida la Compagnie Bancaire Helvétique, con sede en Ginebra, según artículos de prensa  que citan intercambios de correspondencia entre las autoridades suizas y estadounidenses. 

La más alta instancia judicial de Suiza ordenó que se entregara información bancaria al Departamento de Justicia de Estados Unidos como evidencia en este expediente. La Compagnie Bancaire Helvétique niega haber participado en el plan de lavado de dinero de Derwick Associates.

Según finews, Krull, quien administró en su momento alrededor de 600 millones de dólares en Julius Bär, era conocido como la “contratación estrella” justamente porque consiguió jugosos negocios latinoamericanos para Julius Bär.

Entre 2009 y 2018, periodo en el que presuntamente se blanqueó el dinero, Julius Bär gozaba de una buena reputación y Collardi, su director general, recibía elogios por posicionarse agresivamente en los mercados emergentes, especialmente en Asia y América Latina. Collardi dejó Julius Bär en 2017 para unirse al banco privado Pictet como socio.

Bloomberg y finews afirman que los socios de Pictet hicieron un balance de control de daños el mes pasado, al tiempo que FINMA investiga qué papel desempeñaron los empleados de Julius Bär durante la citada década, en la que se habrían blanqueado unos 1 200 millones de dólares relacionados con PdVSA.

Reputación de los bancos suizos

"Tan pronto se empieza a tirar del hilo de la corrupción en Venezuela aparecen los bancos suizos", explica Alek Boyd, un periodista en Londres que investiga la corrupción venezolana.

Boyd, editor del sitio de noticias infodio, explica que muchos bancos privados a menudo contratan venezolanos –o personas con doble nacionalidad– para establecer negocios en Venezuela.

"Buscan nuevos clientes en un país donde se desvían grandes cantidades de dinero hacia todo tipo de negocios dudosos ... pero esto pone en tela de juicio el papel de los bancos con respecto al cumplimiento de la legislación contra el lavado de dinero", dice. Boyd cuestiona el esfuerzo de autoridad de supervisión financiera FINMA para evitar estas prácticas.

FINMA ha declinado hacer comentarios sobre las personas que presuntamente están involucradas en operaciones de lavado de dinero.

Un abogado suizo cercano a operaciones realizadas entre instituciones suizas y clientes venezolanos afirma que en el pasado los bancos siempre estuvieron interesados en tomar nuevos negocios, sin importar demasiado si los fondos venían de la clase política venezolana. Sin embargo, cuando el fin del secreto bancario suizo se hizo patente, el sector tuvo que encontrar vías para reinventarse y salir a flote.

"Usted [como banquero] acepta el dinero, porque de lo contrario su banco podría cerrar", dice el abogado a swissinfo.ch, pidiendo anonimato para proteger a sus clientes.

Serge Steiner, jefe de Comunicación de la Asociación Suiza de Banqueros (ASB) declina hacer comentarios concretos, pero enfatiza que la ASB insta a sus miembros a cumplir con las reglas, ya que de no hacerlo perjudican a un sector que tiene una larga tradición en la gestión de patrimonios.

"Se trata de asegurar la calidad y de no de hacer negocios sospechosos", dice, pero [desafortunadamente], la imagen de James Bond todavía sigue ahí y se necesitará mucho tiempo para deshacerse de ella. Sin embargo, cada escándalo, sea grande o pequeño, mina la reputación de la banca suiza".

El petróleo de Venezuela, las sanciones y Suiza

El petróleo constituye el 99% de los ingresos de exportación de Venezuela, según la OPEP. Pero durante la última década, la producción ha caído abruptamente de 2,4 millones de barriles diarios a solo 700 000 en marzo pasado, debido en gran parte a la mala gestión de la compañía petrolera estatal.

Según la Administración de Información de Energía de Estados Unidos, en 2017, alrededor del 47% de los envíos de petróleo venezolano se dirigieron a China y a India.

Actualmente es difícil estimar la cantidad de petróleo venezolano que comercializan empresas suizas, ya que esa información no se hace pública al tratarse de empresas privadas (y no están obligadas a publicar sus datos).

Trafigura, un gran comerciante de materias primas en Ginebra, compró 34 000 barriles de crudo y otros productos petroleros antes de que se impusieran las sanciones.

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