El BCE prevé que la inflación aumente hasta el 3,1 % en el segundo trimestre
Fráncfort (Alemania), 2 abr (EFE).- El Banco Central Europeo (BCE) prevé que la inflación aumente hasta el 3,1 % en el segundo trimestre de 2026 debido a la subida de los precios de la energía causada por la guerra en Oriente Próximo.
La entidad monetaria dice en su último boletín económico, publicado este jueves, que la inflación descenderá posteriormente hasta el 2,8 % en el tercer trimestre tras las caídas de los precios de las materias primas energéticas implícitas en los precios de los futuros.
Por tanto la inflación se situará por encima del 2 % a corto plazo.
El BCE también advierte de que «una guerra prolongada en Oriente Próximo podría dar lugar a un aumento de los precios energéticos mayor y más duradero de lo previsto actualmente, lo que elevaría la inflación en la zona del euro».
El BCE mantuvo en marzo sus tipos de interés a los depósitos bancarios en el 2 %.
Posteriormente algunos miembros del Consejo de Gobierno han considerado que sería precipitado aumentar las tasas en la reunión de finales de abril, pero otros han contemplado la posibilidad.
La subida de la inflación podría ser más intensa y persistente si el crecimiento de los salarios aumenta en respuesta al encarecimiento de la energía.
También si la guerra causa disrupciones más generalizadas en las cadenas de suministro globales, según el BCE.
Hasta la fecha, el BCE observa que las expectativas de inflación de los mercados financieros han aumentado considerablemente en los plazos más cortos, pero a largo plazo se sitúan en niveles cercanos al 2 %.
El BCE pronostica «un modesto avance» del producto interior bruto (PIB) en el primer trimestre de 2026 en la zona del euro debido a los efectos de la guerra en los mercados de materias primas, en las rentas reales y en la confianza en todo el mundo.
Niveles de almacenamiento de gas históricamente bajos en Europa
Los precios del crudo han registrado un incremento acusado del 84 % desde el 18 de diciembre de 2025.
Los precios del petróleo subieron hasta situarse en torno a 104 dólares por barril después de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán y de las medidas de represalia de Teherán, según el BCE.
«El número de petroleros que transitan por el estrecho de Ormuz se ha reducido drásticamente, y los costes globales del transporte de crudo han crecido sustancialmente», añade la entidad.
Los precios europeos del gas han aumentado un 98 % porque alrededor del 20 % del suministro mundial de gas natural licuado, principalmente procedente de Catar, también transita por el estrecho de Ormuz.
El BCE considera que «los precios del gas han sido especialmente vulnerables como consecuencia de unos niveles de almacenamiento históricamente bajos en Europa».
Los inventarios se sitúan en torno al 29 % de la capacidad, en niveles próximos al mínimo estacional, por ello los precios del gas estén particularmente expuestos a posibles perturbaciones del suministro.
No obstante, el BCE dice que la exposición del comercio internacional de mercancías parece limitada, dado que los buques portacontenedores que se encuentran actualmente en el golfo Pérsico solo representan alrededor del 1,6 % de la capacidad mundial de transporte de contenedores.
Gran parte del tráfico continúa redirigiéndose a través del cabo de Buena Esperanza tras las disrupciones en el canal de Suez por tensiones regionales anteriores y la intensificación de los riesgos de seguridad debido a los ataques de los rebeldes hutíes a cargueros en el estrecho de Bab el-Mandeb desde finales de 2023.
La zona del euro va a perder cuotas de mercado mundiales
El BCE prevé que la zona del euro pierda cuotas de mercado mundiales, «dados los persistentes problemas de competitividad, incluidos algunos de carácter estructural».
Las exportaciones totales de la zona del euro descendieron un 0,4 % en el cuarto trimestre de 2025.
La guerra en Oriente Próximo podría causar disrupciones en los flujos comerciales y de petróleo, lo que podría lastrar más el comercio de la zona del euro.
«La guerra en Oriente Próximo ha tenido un acusado impacto en los mercados financieros mundiales», añade el BCE.
Los mercados bursátiles han caído y los tipos de interés de mercado en la zona del euro, especialmente los tipos a corto plazo, han subido notablemente.
Por ello las condiciones financieras se han endurecido desde comienzos de febrero. EFE
aia/jgb