El demandante en el caso del salón de baile de Trump rechaza retirarlo pese a presiones
Washington, 27 abr (EFE).- El demandante en el caso del polémico salón de baile que ordenó construir en la Casa Blanca el presidente estadounidense, Donald Trump, rechazó este lunes retirar su demanda pese a las presiones del Departamento de Justicia para acelerar las obras tras el tiroteo del sábado en la cena de corresponsales.
«La afirmación de que esta demanda pone la vida del presidente en ‘grave riesgo’ es incorrecta e irresponsable», escribió Gregory Craig, abogado del Fondo Nacional para la Preservación Histórica, en referencia a una misiva enviada al grupo por el fiscal general adjunto del Departamento de Justicia, Brett Shumate, exigiendo que retiraran voluntariamente la demanda.
«Este caso no pone en peligro la seguridad del presidente de ninguna manera», escribió Craig en una carta a la que tuvo acceso la cadena CNBC.
El domingo, un día después del suceso en la cena de corresponsales de la Casa Blanca, que las autoridades locales califican como un intento de ataque al presidente Trump, el fiscal general interino, Todd Blanche, publicó en la red social X una carta dirigida a los abogados que representan al Fondo, en la que calificaba la demanda de dicha organización como «frívola».
En la misiva, el Departamento de Justicia amenazó con una nueva moción de desestimación en caso de que continúen con la demanda.
Por su parte, el abogado del demandante insistió en que la Administración puede acudir al Congreso en cualquier momento para obtener la autorización necesaria para proceder con el proyecto, una de las razones principales por las que esta institución conservacionista presentó la demanda, que detiene temporalmente la construcción del salón.
«Lo que el terrible suceso del sábado no cambia es el hecho de que la Constitución y múltiples estatutos federales exigen que el Congreso autorice la construcción de un salón de baile en los terrenos de la Casa Blanca, y que el Congreso no lo ha hecho», añadió.
Tras ser evacuado de la cena de la Asociación de Corresponsales por la irrupción de un hombre armado, Trump exigió el domingo la finalización inmediata del polémico salón e insistió en que el incidente justifica la necesidad de contar con un espacio de alta seguridad dentro del perímetro de la residencia presidencial.
«Lo que pasó anoche es exactamente la razón por la que nuestros grandes militares, el Servicio Secreto y las fuerzas del orden han estado exigiendo que se construya un salón de baile grande y seguro en los terrenos de la Casa Blanca», afirmó Trump.
Este lunes, su secretaria de prensa, Karoline Leavitt, ha vuelto a insistir en esta idea al considerar que el salón no es simplemente un proyecto «divertido» para el republicano, sino algo «fundamental para la seguridad nacional».
Según el presidente, el nuevo salón, de unos 8.000 metros cuadrados, es una estructura «de alto secreto militar» que cuenta con los niveles más altos de seguridad y que carece de habitaciones superiores por donde «personas no autorizadas puedan filtrarse», en referencia a Cole Allen, el hombre detenido por el tiroteo, que era un huésped del hotel donde tenía lugar la cena. EFE
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