El primer ministro checo niega que la ley de control de las ONG esté inspirada en Rusia
Praga, 24 mar (EFE).- El primer ministro de la República Checa, el millonario populista Andrej Babis, negó este martes que la futura ley de control de la financiación de las ONG esté inspirada en el modelo ruso, tras la multitudinaria protesta antigubernamental del pasado fin de semana.
«No preparamos ninguna ley inspirada en Rusia o EE.UU. contra las entidades sin ánimo de lucro», dijo Babis en un vídeo publicado en redes sociales, respondiendo a las críticas de la oenegé ‘Un millón de momentos para la democracia’, que el sábado pasado reunió a 150.000 personas para protestar, entre otras cosas, contra esa ley.
La legislación establece que las entidades que reciben financiación del exterior, ya sean subvenciones, becas o donativos, deben registrarse.
Los detractores de la ley advierten que la futura norma busca estigmatizar la cooperación internacional y otorgar amplios poderes de control al Estado, sin suficientes garantías judiciales.
«Todos los flujos financieros serán accesibles públicamente» a través de un registro que prepara el Ministerio de Finanzas y que se publicará trimestralmente, precisó este martes Babis, con el objetivo de «hacer transparente la financiación de organizaciones sin ánimo de lucro» que obtienen ayudas del estado checo o del extranjero.
Babis admitió que fiscalizar la ayuda del exterior, ya sea de entes multinacionales o de estados, va a ser «más complicado» y requerirá más tiempo.
Esas medidas «no se van a hacer deprisa, y deben reflejar la creciente zona gris entre el activismo ciudadano, el cabildeo (‘lobbying’), y la influencia del Estado financiada desde el exterior», aseveró el político, que desde las elecciones legislativas del pasado otoño encabeza una coalición de populistas, ultranacionalistas y eurocríticos.
Babis citó a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) como ejemplo de fuente de financiación de las ONG, a las que acusó de «intentar sistemáticamente cambiar la legislación» y de presionar al Gobierno, al tiempo que reciben dinero desde el extranjero. EFE
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