El Reino Unido descarta ayudas universales para aliviar el aumento de precio de energía
Londres, 24 mar (EFE).- El Gobierno británico ha descartado aplicar ayudas de carácter universal para ayudar a los hogares a mitigar el alza previsible del precio de la energía y optará por fórmulas de apoyo a «aquellos que más lo necesiten».
La ministra de Economía, Rachel Reeves, compareció este martes ante la Cámara de los Comunes para explicar qué medidas piensa tomar el Gobierno laborista ante la muy probable alza de precios, que empezará a sentirse de cara al verano.
El cierre de facto del estrecho de Ormuz -por donde transita un quinto del crudo del mundo y un porcentaje mayor del gas- afecta en buena medida al Reino Unido, que importa un 43 % de sus fuentes de energía.
Reeves criticó las medidas de ayuda universal implementadas por el gobierno conservador anterior, durante el gobierno de Liz Truss (2022): «El Gobierno precedente -dijo Reeves- se endeudó, subió los tipos de interés, la inflación y los costes de hipoteca con un paquete de ayudas que carecía de financiación o de objetivos claros. Eso dio apoyo a los hogares más ricos», dijo.
Argumentó que ese paquete de ayudas hinchó la deuda nacional hasta unos niveles que las finanzas públicas todavía sufren.
En cuanto a medidas concretas, Reeves aseguró que piensa reunirse esta semana con propietarios de bancos y supermercados para estudiar medidas de apoyo a los clientes y quiere asegurar que la Autoridad de Competición y Mercados tiene los poderes suficientes «para detectar y neutralizar la subida de precios».
El Gobierno laborista que encabeza Keir Starmer ha advertido en numerosas ocasiones a las principales compañías petroleras contra la tentación de subir los precios al consumidor justificándolo por el alza de precio del petróleo y el gas, y ha asegurado que intervendrá contra las actividades especulativas en este ámbito.
La inflación se situó en enero en el Reino Unido en un 3,2 %, todavía muy por encima del objetivo del 2 % que se marcó el Gobierno laborista. El estallido de la guerra hace cada vez más difícil de lograr ese objetivo.
En cuanto a la deuda neta acumulada del sector público, sin incluir los bancos con participación estatal, alcanzó a finales del pasado febrero el 93,1 % del PIB del Reino Unido, el nivel más alto desde los pasados años 60. EFE
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