El TEDH critica las presiones políticas de quienes le acusan ser favorable a los migrantes
París, 3 mar (EFE).- El presidente del Tribunal de Estrasburgo, Mattias Guyomar, insistió este martes en que su institución no entra en cuestiones políticas y pidió que tampoco se ejerzan presiones políticas en nombre de su independencia, en relación a los reproches de que su jurisprudencia es favorable a los migrantes irregulares.
En una sesión de preguntas y respuestas en línea organizada este martes, Guyomar subrayó que como presidente del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) «no es (su) papel» comentar las iniciativas políticas o los procesos políticos, que «están plenamente en manos de los Estados».
Insistió en que para el tribunal es importante «no interferir en ese proceso» que se ha abierto tras las quejas de algunos países sobre la jurisprudencia del TEDH en materia de inmigración.
También afirmó que no se puede pedir que la jurisdicción entre en cuestiones políticas y criticó las presiones políticas ejercidas sobre ella, en nombre de la independencia judicial.
A la cuestión de si el TEDH, con sus decisiones, impide que los países ejerzan un control de las fronteras, replicó refiriéndose a las estadísticas.
Por una parte, indicó que sólo un 1,5 % de los casos pendientes tienen que ver con la migración y que desde 2016 de los más de 430.000 casos tratados, el TEDH ha emitido menos de 300 violaciones de derechos humanos en relación con esa cuestión.
Críticas de nueve países europeos
El pasado mes de mayo, nueve países de los 46 que forman parte del Consejo de Europa (Austria, Bélgica, Dinamarca, Estonia, Italia, Letonia, Lituania, Polonia y República Checa -todos ellos miembros también de la UE-) reclamaron a la organización «una discusión sobre la forma en que las convenciones internacionales responden a los desafíos» que afrontan.
Querían ver, entre otras cosas, si el TEDH «en ciertos casos» ha llevado demasiado lejos» su interpretación del Convenio Europeo de Derechos Humanos «respecto a las intenciones originales», en lo que afecta a la protección de los migrantes que entran de forma irregular.
El secretario general del Consejo de Europa, el suizo Alain Berset, organizó en diciembre una reunión de ministros de Justicia dedicada a esa cuestión con la que trató de canalizar esas críticas y, sobre todo, descargar al TEDH de las presiones de las que era objeto.
Berset hizo una propuesta de diálogo, cooperación y soluciones compartidas», pero insistiendo en que el TEDH debía quedar al margen en aras de «una estricta separación de poderes», para salvaguardar su «independencia» e «imparcialidad».
En la reunión ministerial del Consejo de Europa que está programada el próximo 15 de mayo en Chisinau, en la capital de Moldavia, se debe abordar esa cuestión con una declaración. EFE
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