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Elecciones regionales en Cataluña marcadas por la pandemia

Un empleado municipal coloca una urna en una mesa electoral para los comicios regionales catalanes, el 10 de febrero de 2021 en el mercado del Ninot de Barcelona afp_tickers
Este contenido fue publicado el 12 febrero 2021 - 07:27
(AFP)

Escenario de un intento de secesión en 2017, Cataluña celebra el domingo unas elecciones regionales llenas de incertidumbre por la pandemia en las que el dirigente español Pedro Sánchez puede fracasar en su intento de desbancar al independentismo del poder.

Las autoridades regionales trataron de aplazar los comicios a finales de mayo pero la justicia suspendió el aplazamiento a pesar de la alta incidencia del covid-19 en las últimas semanas y el riesgo de una alta abstención.

En una controvertida decisión, las personas infectadas o en cuarentena podrán acudir a votar presencialmente de 19H00 a 20H00, justo antes del cierre de los centros electorales, que abrirán a las 09H00 (08H00 GMT).

"Todo el mundo debe poder votar, nadie queda fuera del voto", justificó a la AFP Ismael Peña López, encargado de procesos electorales del gobierno regional catalán.

Aunque en esa franja estarán protegidos con mono integral, guantes y pantallas faciales, entre los miembros designados por sorteo para trabajar en locales electorales cundió el miedo y cerca de 31.000 de un total de 82.000 pidieron no acudir.

Entre ellos se cuenta Rodrigo Sánchez, un banquero de 53 años cuya mujer sufre cáncer y tenía programada una sesión de quimioterapia tres días antes del voto.

Los médicos "nos advierten que no es buena idea que una persona que convive con la enferma esté expuesta durante tantas horas", señaló a la AFP.

Su petición fue rechazada, pero se plantea desobedecer aunque esto le conlleve sanciones: "Tienes que elegir entre la bolsa o la vida (...) Pero la vida de mi mujer está por encima", explicó.

El número de alegaciones aceptadas no trascendió, pero las autoridades insisten en que el escrutinio no peligra.

El gobierno regional asegura haber dispuesto todas las medidas sanitarias, como tests de antígenos y mascarillas FFP2 para el personal electoral, locales espaciosos y ventilados o incluso abiertos.

El centro electoral "es realmente un lugar más seguro que ir en metro o a trabajar", aseguró Peña López.

Más de 5,5 millones de electores de esta región de 7,8 millones de habitantes están llamados a votar en estos comicios, cuyos resultados se esperan la noche del domingo.

- La apuesta de Sánchez -

Además de la situación sanitaria, la incertidumbre es también política en esta rica región del noreste de España, marcada desde hace diez años por el auge del independentismo que la gobierna desde 2015.

Los comicios, los quintos desde 2010, se convocaron por la inhabilitación judicial en septiembre del expresidente Quim Torra, condenado por desobedecer a la Junta Electoral.

En el poder desde 2018, Pedro Sánchez trató de apaciguar la tensión que había desencadenado el intento de secesión de octubre de 2017 liderado por el expresidente regional Carles Puigdemont, huido a Bélgica.

Con el propósito de desalojar a los separatistas del gobierno regional, el dirigente español colocó como candidato a su exministro de Sanidad Salvador Illa, cara visible de la lucha contra la pandemia.

Los sondeos lo ubican luchando por la victoria con los grandes partidos separatistas, aunque muy lejos de la mayoría necesaria para gobernar esta región con un idioma propio y amplias competencias.

En cambio, y a pesar de sus divisiones, los independentistas podrían conservar o ensanchar la mayoría absoluta que actualmente ostentan en el Parlamento regional, con 70 diputados de 135.

La duda es qué formación separatista quedará por delante: Juntos por Cataluña (JXC) de Puigdemont, que aboga por mantener la confrontación con Madrid, o sus socios de gobierno de Izquierda Republicana (ERC), que ha moderado sus postulados y sostiene a Sánchez en el Congreso nacional.

En las elecciones de 2017, ERC partía como favorita pero terminó por detrás de Puigdemont, un escenario que podría repetirse ahora cuando JxC está remontando en los sondeos.

"Una derrota de ERC reforzaría a quienes están en contra de cooperar con el gobierno central", señala Antonio Barroso, del gabinete de análisis Teneo.

En un escenario muy fragmentado, el próximo gobierno dependerá de las negociaciones poselectorales, en las que los independentistas se comprometieron a no cerrar acuerdos con Salvador Illa.

"La formación de gobierno será complicada y no debe descartarse una repetición electoral. En cualquier caso, los secesionistas parten con mejores perspectivas dado que los no separatistas difícilmente formarán un frente unido", indica Barroso.

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