Empleados públicos de Nicaragua denuncian descuento salarial dirigido al partido oficial
San José, 1 may (EFE).- Empleados públicos de Nicaragua denunciaron este viernes de que el Gobierno que presiden los esposos, Daniel Ortega y Rosario Murillo, les descontó entre el 2 % y el 10 % de sus salarios como “aporte partidario» para financiar al gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), partido en el poder desde 2007.
Maestros, personal de salud y de otras instituciones públicas dijeron a la prensa nicaragüense en el exilio, en el marco del Día Internacional de los Trabajadores, de que esos recortes en sus salarios agravan la pérdida de ingresos, que son los más bajos de Centroamérica.
Los empleados públicos, que ocultaron sus nombres por temor a represalias, compartieron sus comprobantes de paga de mayo para demostrar esa «deducción ilegal» del aporte al FSLN, que se suma a las deducciones del Impuesto sobre la Renta y la cotización al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social.
Los trabajadores del Estado recibieron su pago correspondiente a mayo el 29 de abril de 2026.
El FSLN, cuyo secretario general es Ortega, de 80 años, quien retornó al poder en 2007 tras coordinar una Junta de Gobierno de 1979 a 1985, y presidir por primera vez Nicaragua de 1985 a 1990, no se ha pronunciado sobre esa denuncia. Tampoco el Ministerio de Hacienda y Crédito Público.
Los empleados públicos, principalmente los docentes, que suman 47.595, se quejaron por ese descuento salarial «obligatorio» que los tomó por sorpresa porque no fueron avisados.
Anteriormente, aseguraron, el aporte para financiar al FSLN «se hacía de forma voluntaria» y se no fijaba un porcentaje del salario. Ahora, entre más alto es el sueldo, más alto es el porcentaje a descontar, afirmaron.
En una declaración desde el exilio, el Partido Humanista Social Cristiano de Nicaragua (PHSC) expresó su solidaridad con los trabajadores nicaragüenses, condenó la «opresión» de la que son víctimas, los animó a seguir resistiendo, y «a mostrar su rechazo al régimen en la forma que puedan».
«Y estén seguros de que con la llegada de la democracia volverán a estar vigentes todos sus derechos laborales, tal como están plasmados en el convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)», indicó ese colectivo.
Los socialcristianos nicaragüenses denunciaron que en Nicaragua no hay derecho de huelga, ni se permiten los reclamos de aumentos salariales, ni formar sindicatos independientes, «y los salarios apenas ajustan para la alimentación básica de las familias».
Según el PHSC, los sandinistas han ubicado a los trabajadores nicaragüenses en la situación de inicios del siglo XIX, en que el papa León XIII denunció la injusticias, explotación e irrespeto a la dignidad humana de los trabajadores.
En su editorial en ocasión del Primero de Mayo, el diario La Prensa reseñó -desde el exilio- que Nicaragua conmemora otro Día Internacional de los Trabajadores «sin libertad sindical ni derechos laborales», y caricaturizó a Ortega como un ladrón cargando un bolso de tela sobre sus espaldas con el «diezmo» de los empleados públicos.
Por su lado, el Gobierno de Ortega y Murillo divulgó un mensaje de celebración y optimismo por el Primero de Mayo: «Que tengamos un fin de semana de júbilo, porque con el favor de Dios, vamos bien, vamos mejor, y vamos adelante, siempre más allá, en días buenos, días de alabanza, días de gratitud”. EFE
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