Empresas europeas en China ya ven al país menos como mercado y más como base exportadora
Pekín, 22 sep (EFE).- La Cámara de Comercio de la Unión Europea en China advirtió este martes de que el país asiático está perdiendo atractivo como mercado de consumo para muchas multinacionales y ganándolo como plataforma industrial y exportadora, una evolución que, según el organismo, puede agravar las tensiones comerciales.
En su Documento de Posición 2026/2027, la entidad, que representa a más de 1.600 empresas europeas en China, sostiene que el papel del país está pasando del modelo «en China para China» a otro de «en China para el mundo», impulsado por sus cadenas de suministro, sus polos industriales y su capacidad manufacturera.
«Históricamente, gran parte del atractivo de China ha residido en su mercado, vasto y en rápida expansión (..). Si bien esto sigue siendo cierto en muchos casos, actualmente es cada vez más su sólida posición en las cadenas de valor mundiales lo que la convierte en un actor indispensable», indicó el presidente de la Cámara, Jens Eskelund.
La Cámara vincula esa dinámica a desequilibrios estructurales entre oferta y demanda. Según el documento, en la primera mitad de 2026 la producción industrial china creció un 5,4 % interanual, el doble que las ventas minoristas, que aumentaron un 2,7 %, lo que amplía la brecha entre lo que China produce y lo que absorbe su mercado interno.
El organismo advierte de que ese desajuste empuja a más empresas a buscar crecimiento mediante exportaciones, lo que ha contribuido a un superávit comercial chino con la Unión Europea de 359.800 millones de euros en 2025, casi 1.000 millones diarios.
La Cámara reconoce que las exportaciones chinas ofrecen productos más baratos a consumidores extranjeros y ayudan a «contener la inflación», pero alerta de que también generan preocupación en terceros mercados por su impacto en el empleo, la seguridad económica y la resiliencia industrial.
El informe recoge además inquietudes de las empresas europeas por el acceso desigual a la contratación pública, la preferencia por productos nacionales, la aplicación de los derechos de propiedad intelectual, la falta de previsibilidad regulatoria y las dificultades para descarbonizar operaciones en China pese al liderazgo del país en tecnologías verdes.
Aunque algunos indicadores muestran una ligera mejora frente a años anteriores, la Cámara indica que el 68 % de las empresas consultadas en su encuesta de confianza empresarial de 2026 considera que hacer negocios en China se ha vuelto más difícil, mientras que solo el 53 % sitúa al país entre sus tres principales destinos de inversión actuales, el nivel más bajo registrado.
La publicación llega en un momento de fuertes tensiones entre Pekín y Bruselas por el déficit comercial europeo, las acusaciones de sobrecapacidad industrial china, los controles de exportación sobre tierras raras y las restricciones mutuas en sectores estratégicos.
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, se reunirá el próximo mes con el ministro chino de Comercio, Wang Wentao, en la segunda sesión del Consejo de Comercio e Inversión, en la que Bruselas espera obtener «resultados concretos» para reequilibrar la relación. EFE
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